Home

Diario YA


 

José Luis Orella: El ajedrez ucraniano

 

 

Ucrania se desliza hacia la división social. Finalmente ha quedado claro que el rechazo al acuerdo con la UE, en realidad escondía una nueva revolución. (El ajedrez ucraniano)

 

 

El 52,6 % de los españoles afirma que la flexibilidad laboral incrementa su motivación y bienestar, pero solo un 20% cuentan con ella

Solo 2 de cada 10 españoles cuentan con flexibilidad laboral total

La flexibilidad laboral se ha consolidado como una de las principales exigencias de los españoles en la vuelta a la rutina. Sin embargo, los resultados del último estudio sobre Bienestar y Salud Laboral de Edenred, realizado junto a Savia, ponen de manifiesto una brecha importante entre expectativas y realidad: solo 2 de cada 10 personas en España cuentan con flexibilidad total, ya sea teletrabajo completo o plena adaptación horaria, mientras que un 43 % continúa sin disfrutar de ninguna medida flexible.

 
Este panorama contrasta con la percepción del propio talento: más de la mitad (52,6 %) reconoce que la flexibilidad incrementa directamente su motivación y bienestar, situándola como una herramienta estratégica no solo para mejorar la conciliación, sino también para reforzar la productividad y el compromiso dentro de las organizaciones.

 
Una brecha marcada por la edad

 
El informe revela, además, un claro sesgo generacional. La Generación Z (18-24 años) es la que más disfruta de modelos flexibles, con un 31 % que afirma contar con flexibilidad total. En cambio, entre los Baby Boomers (55-60 años) la cifra cae hasta el 12 %, siendo este el colectivo más afectado por los modelos tradicionales: un 57 % asegura no disponer de ninguna medida de flexibilidad.

 
En cuanto a las diferencias territoriales, Andalucía (23,9 %), Galicia (22,6 %) y Madrid (20,8 %) se sitúan a la cabeza en cuanto a acceso a flexibilidad total. En contraste, comunidades como Castilla y León (62 % sin flexibilidad) o País Vasco (50 %) siguen ancladas en modelos más tradicionales. Barcelona, por su parte, ocupa el cuarto puesto entre las provincias con menor acceso a medidas flexibles y destaca por tener el mayor porcentaje de compañías que están empezando a reducirlas (17,4 %).

 
Las barreras: cultura y organización, más que operativa

 
El estudio concluye que los principales obstáculos no son tecnológicos, sino culturales y organizativos. La necesidad de presencialidad en determinadas funciones (50 %) y las políticas internas de las compañías (40 %) aparecen como los grandes frenos para extender la flexibilidad laboral.

 
“En un contexto en el que la motivación, la conciliación y la atracción de talento son prioritarios para empresas y equipos, los datos confirman que avanzar hacia modelos más flexibles ya no es solo una cuestión de competitividad, sino también de bienestar y productividad”, afirma la Directora de People & CSR de Edenred España, Olga Zografou.