
Jesús Asensi Vendrell. Uno pensaba que había algunas cosas que el dinero no podía comprar, que existían unos principios inamovibles en esta nuestra sociedad, que la rectitud de ciertas personas estaba muy por encima de un soborno económico o político, que una madre y un padre siempre estarían dispuestos a dar la vida por su hijo…
Eduardo Nuñez. Hasta hace poco tiempo, este personaje era un perfecto desconocido para la inmensa mayoría de los españoles. Ni siquiera muchos de los de su cuerda habían oído hablar de él. Lo cual, no quiere decir que de vez en cuando alguien lo sacara a la luz, pero ésta parecía dañar a la débil epidermis del personaje y poco después desaparecía en las sombras (hace bastantes años lo hizo Jesús Quintero, ya se sabe, «el Loco de la Colina», en uno de sus pringosos programas radiofónicos). Pero la progresía más rencorosa y miserable, apoyada por instituciones políticas, también rencorosas y miserables, han decidido acabar con este estado de cosas, y en la «gran tenida» se ha decidido elevar al llamado Sebastián Fernando Macarro del Castillo, alias «Marcos Ana», a la cumbre de la gloria democrática.
Ricardo Aguilar Alonso. Trabajo para los Bancos de Alimentos, y me preocupan más las consecuencias de la crisis que la trama Gürtel. Por ello me llama la atención que los medios hayan dedicado tanto espacio a los posibles casos de corrupción relacionados con algunas autoridades de la comunidad valenciana, pero casi nadie ha informado que el ayuntamiento de Valencia haya dedicado un millón de euros para comprar comida, la cual, a través del Banco de Alimentos, se distribuye a las entidades que atienden a las familias necesitadas de la capital
María Menéndez. Unos padres objetores a Educación para la Ciudadanía (EpC) de un colegio público de Brunete han presentado un recurso contencioso-administrativo en defensa de su derecho a objetar a esta
asignatura. Esta familia madrileña ha sufrido la presión del centro público, que les obligaba a cursar la materia a pesar de haber objetado.
Jesús de Mez. Es grave que Francisco Caamaño advirtiera a los médicos y sanitarios que objeten a la futura Ley del Aborto que realizarán un acto de “desobediencia civil”.
Ana Coronado. Felicito a la Vicepresidenta por el anteproyecto de la Ley Audiovisual que sólo permitirá ver cine porno de madrugada y en canales de pago, pues puede impedir que tantos niños, con padres irresponsables, accedan a él desde el televisor de su cuarto. Hoy se sabe que el aumento de violadores menores de edad en el mundo está causado por el consumo de pornografía: su efecto es potente al ser más receptivos a las imágenes.
Manuel Villena Lázaro. En el momento de escribir este texto aun resuenan los ecos del debate de los presupuestos del Estado. Un debate adulterado y falso, más teatro que auténtico debate, pues de antemano es conocido el resultado de la votación, ya que previamente se han hecho los necesarios chalaneos y chantajes entre los partidos interesados en su aprobación. Estos cambalaches insultan la razón del más cándido de los ciudadanos.
Roque de Aragonia. Miles Christi. Para sentirse orgulloso es fundamental fomentar el conocimiento de los hechos históricos más relevantes de la historia de España. El pasado año 2008, concretamente el 14 de julio, se cumplieron 200 años del comienzo de la Guerra de la Independencia. La primera batalla de esta guerra fue la llamada del Moclin, en Medina de Rioseco (Valladolid). Es posible que con estas primeras líneas estemos iniciando, si no la polémica, el desacuerdo. Nada más lejos de nuestra intención.
Isidro Vidal Badía. La acusación de José Blanco a Mariano Rajoy, de que quiere dejar sin becas a los estudiantes y sin subsidio a los parados, por oponerse a los presupuestos que acaba de presentar el gobierno y pedir mayor austeridad en los mismos, tiene un nombre: demagogia. No hace falta ser economista para saber que antes de reducir los gastos sociales se puede meter la tijera en muchas otras partidas.
José Luis Orella. La respuesta multitudinaria no tendrá una respuesta adecuada en las Cortes españolas, por ausencia de una representación adecuada que la represente. Los dos millones de manifestantes hubiesen podido conformar un grupo parlamentario de casi 20 escaños, según el reparto de votos, si en una elección hubiesen decidido dar “la sorpresa” de votar una alternativa coherente con la defensa de los principios naturales.