HIC SUNT LEONES
Ricardo Ruiz de la Serna.
El martes pasado fue un día de prodigios y los sabios podrán confirmar que los signos más funestos del cielo presagiaban la que se avecinaba. Aquella desapacible y fría tarde llegó la Sra. Fernández de Kirchner al Congreso después de hacer esperar al Presidente del Gobierno, al Presidente del Congreso, al del Senado, a la guardia de Honor, a la Banda de música, a los periodistas y al pobre cronista.