
Dicen las cifras (aunque no nos gusta demasiado hacer referencia única a ellas debido a lo tendenciosas que pueden llegar a ser) que ahora mismo nos encontramos en una encrucijada enormemente curiosa. Por un lado hay un crecimiento evidente en coches de nueva matriculación (hablamos de guarismos, en el interanual, que se acercan al 15%, lo cual no está nada mal); por otro lado tenemos que ser conscientes de la enorme predicación que tienen los desguaces hoy en día, sobre todo en Madrid, comunidad donde el parque móvil es inmenso y ha de encontrar soluciones viables que permitan a los conductores tener claro que están conduciendo un coche de garantías.