
25 de mayo de 2026
La Fundación Jérôme Lejeune España, como miembro esencial y vicepresidenta de la Federación Europea ONE OF US, respalda y difunde el comunicado emitido por la Federación tras la aprobación en el Parlamento Europeo de la revisión de la Directiva Europea de Derechos de las Víctimas, una normativa destinada a reforzar la protección y asistencia a las víctimas de delitos en la Unión Europea.
Una reforma esperada para las víctimas de delitos en Europa
El Parlamento Europeo aprobó el 21 de mayo, la revisión de la Directiva de Derechos de las Víctimas, la reforma más importante de la legislación europea de protección a las víctimas en más de una década.
La nueva Directiva actualiza el marco de 2012 que establece normas mínimas sobre los derechos, el apoyo y la protección de las víctimas de delitos en toda la Unión Europea. Introduce líneas telefónicas de ayuda comunes para toda la UE (116 006), refuerza la evaluación individualizada de las necesidades de las víctimas, mejora el acceso a la asistencia jurídica y a las indemnizaciones, y protege mejor los datos personales de las víctimas frente a su divulgación a los agresores.
Se trata de avances significativos, y ONE OF US —la mayor iniciativa ciudadana europea de la historia, que representa a más de 1,8 millones de firmantes en toda la Unión Europea— reconoce el auténtico progreso que representan para la protección de la dignidad humana.
La Directiva fue aprobada el 21 de mayo de 2026 con 440 votos a favor, 49 en contra y 84 abstenciones.
Una creciente instrumentalización ideológica de la legislación europea
Sin embargo, ONE OF US no puede permanecer en silencio ante un patrón deliberado y preocupante que se ha vuelto demasiado habitual en los últimos ciclos legislativos europeos: la introducción sistemática de referencias al aborto en textos legislativos cuyo objeto no tiene relación alguna con el aborto.
Esta Directiva sobre Derechos de las Víctimas es solo el último ejemplo. Grupos de presión bien organizados han convertido en estrategia utilizar cualquier instrumento legislativo europeo disponible —desde directivas sobre condiciones laborales hasta marcos normativos sanitarios y ahora legislación sobre apoyo a víctimas— para promover el aborto como si fuera un derecho reconocido a nivel europeo. No lo es.
La política sobre el aborto es, y debe seguir siendo, una competencia exclusiva de los Estados miembros. El artículo 168(7) del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea es inequívoco: la definición de las políticas sanitarias, así como la organización y prestación de servicios de salud, corresponde únicamente a los Estados miembros.
No se trata de una cuestión técnica: refleja profundas diferencias entre las sociedades europeas sobre cuestiones de enorme relevancia ética. Precisamente para proteger este tipo de cuestiones frente a una centralización a nivel europeo existe el principio de subsidiariedad.
¿Por qué las instituciones europeas deberían exceder sus competencias y promover cada vez más el aborto, apoyando una visión de la vida humana y de la libertad claramente sesgada y alejada de la realidad y de las expectativas de muchas mujeres en Europa? ¿Cuándo tendrá la Unión Europea el valor de afrontar la realidad y escuchar a tantas mujeres que desean alternativas distintas al aborto?
Lo que realmente introduce el nuevo texto
El considerando 13 de la Directiva aprobada establece explícitamente que los servicios de salud sexual y reproductiva para víctimas de violencia sexual “pueden incluir (…) el acceso al aborto”.
Posteriormente, el artículo 9 obliga a los Estados miembros a proporcionar o derivar a las víctimas hacia “servicios de salud sexual y reproductiva” como parte de la asistencia especializada a víctimas.
El texto añade una salvedad —“cuando estén legalmente disponibles en un determinado Estado miembro conforme a su legislación nacional”—, pero esta fórmula no cambia la realidad: el aborto ha sido incorporado por primera vez en una directiva europea.
Las víctimas de violencia sexual merecen todo tipo de apoyo auténtico: atención médica, acompañamiento psicológico, tratamiento de urgencia, terapia para el trauma y asistencia jurídica. ONE OF US apoya plenamente la prestación de todos estos servicios.
Sin embargo, presentar el aborto como parte de la asistencia a las víctimas —e incorporarlo a una legislación europea vinculante— constituye una decisión política disfrazada de protección a las víctimas. Es un uso indebido de esta legislación y una desatención a las necesidades reales y urgentes de las víctimas de delitos.
La víctima que este texto no ve
Existe una ironía profunda y dolorosa en una directiva dedicada a la dignidad y los derechos de las víctimas que, al mismo tiempo, promueve el acceso al aborto.
El niño no nacido —un ser humano en la etapa más temprana de su vida, sin voz y sin voto— es la víctima que este texto no ve y no protege.
También queda fuera de esta mirada la mujer que aborta porque está sola y carece de apoyo: otra forma de víctima, lamentablemente demasiado frecuente en Europa.
ONE OF US nació precisamente para dar voz a quienes no pueden hablar por sí mismos. Y hoy vuelve a hacerlo.
Declaración de Tonio Borg, presidente de ONE OF US
«La revisión de la Directiva de Derechos de las Víctimas contiene avances reales e importantes para la protección de las víctimas de delitos en Europa, y los acogemos positivamente. Sin embargo, lamentamos profundamente que determinados grupos ideológicos hayan instrumentalizado nuevamente una legislación centrada en las víctimas para promover su agenda sobre el aborto.
La referencia explícita al aborto en este texto constituye una flagrante extralimitación del principio de subsidiariedad y una vulneración de las obligaciones de la Unión Europea de respetar las competencias de los Estados miembros sobre sus propias políticas sanitarias.
El compromiso fundacional de la Unión Europea con la dignidad humana no puede aplicarse de forma selectiva: debe extenderse a todo ser humano, incluidos quienes aún no han nacido.
ONE OF US pide a todas las instituciones europeas que resistan esta creciente colonización ideológica del derecho europeo y restauren la integridad del proceso legislativo».
Declaración de Pablo Siegrist, director general de la Fundación Jérôme Lejeune España y vicepresidente de ONE OF US
«La insistencia que muestran algunos políticos europeos por introducir el aborto en normativas de la Unión Europea, pese a no tratarse de una competencia europea, resulta profundamente preocupante. Nuestros representantes políticos deberían ser ejemplares en el respeto al marco jurídico europeo, no en vulnerarlo, especialmente en cuestiones éticas que afectan directamente a la dignidad humana.
Los ciudadanos europeos no necesitamos que el aborto se presente como un derecho. El aborto nunca es una verdadera solución: deja nuevas heridas y genera otros muchos problemas. Lo que necesitamos son políticas reales de apoyo, acompañamiento y cuidado para las mujeres, las familias y los hijos, especialmente en situaciones de vulnerabilidad».
Qué ocurrirá ahora
La Directiva pasará ahora a su adopción formal por el Consejo mediante votación por mayoría cualificada antes de entrar en vigor.
Posteriormente, los Estados miembros dispondrán de dos años para incorporarla a sus legislaciones nacionales.
ONE OF US pide a los Estados miembros que rechacen este texto en el Consejo de Ministros, al considerar que socava el principio de subsidiariedad y supone una clara extralimitación de competencias por parte de la Unión Europea.
Fundación Jérôme Lejeune España
La Fundación Jérôme Lejeune España trabaja en la atención médica especializada, la investigación científica y la defensa de la dignidad humana, especialmente de las personas con discapacidad intelectual de origen genético y sus familias. Como vicepresidenta de la Federación Europea ONE OF US, reafirma su compromiso con la defensa de toda vida humana, desde su inicio hasta su fin natural, y con el acompañamiento integral a las personas más vulnerables