
Madrid, 11 de mayo de 2026. La Sociedad Española de Inmunología (SEI) quiere trasladar un mensaje de confianza y prudencia científica ante el brote multinacional de hantavirus asociado al crucero MV Hondius y el creciente interés internacional por las enfermedades causadas por estos virus zoonóticos.
Qué son los hantavirus y por qué importan
Los hantavirus son virus transmitidos principalmente por roedores, a través de la inhalación de aerosoles contaminados con orina, heces o saliva de animales infectados, que causan dos síndromes clínicos graves: la fiebre hemorrágica con síndrome renal (HFRS), predominante en Europa y Asia, con una letalidad del 1–15 %; y el síndrome cardiopulmonar por hantavirus (HCPS), descrito sobre todo en América, con una letalidad que puede alcanzar el 40 %. A escala global se notifican aproximadamente 150.000 a 200.000 infecciones humanas anuales.
Aunque se trata de patógenos potencialmente letales, no son desconocidos para la comunidad científica. Décadas de investigación en virología, inmunología y enfermedades emergentes han permitido acumular un conocimiento sólido sobre su biología, mecanismos de transmisión y respuesta inmunitaria.
Particularidades del brote actual: virus Andes
El brote vinculado al MV Hondius está causado por el virus Andes (ANDV), una especie de hantavirus circulante en el Cono Sur americano y, hasta donde se sabe hoy, la única con capacidad documentada, si bien excepcional, de transmisión persona a persona en contactos estrechos. Esta característica lo distingue epidemiológicamente del resto de hantavirus, cuya transmisión es estrictamente zoonótica. La SEI subraya que esta vía de contagio interpersonal es rara y exige proximidad, y que la valoración actual de la OMS y el ECDC mantiene el riesgo para la población general en un nivel bajo.
Situación de las vacunas: qué hay, qué cubre y qué no
Actualmente no existe ninguna vacuna autorizada frente al hantavirus en Europa, Estados Unidos ni América Latina. Sí existen vacunas inactivadas utilizadas desde hace años en China y Corea del Sur, dirigidas frente al virus Hantaan (HTNV) y al virus Seoul (SEOV), ambos causantes de HFRS. Es importante señalar que estas vacunas no han sido diseñadas ni evaluadas frente al virus Andes ni frente a otros hantavirus causantes de HCPS, por lo que no serían aplicables al brote actualmente bajo seguimiento internacional.
La evidencia disponible muestra que estas vacunas inactivadas inducen respuestas inmunitarias específicas. Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2025 (Wu et al., Medicine) estima una tasa de protección global cercana al 86 % y una seroconversión de IgG en torno al 97%. No obstante, la propia literatura matiza estos datos: la tasa de anticuerpos neutralizantes, los más relevantes desde el punto de vista de la protección funcional, se sitúa en torno al 37 %, y los estudios de campo independientes realizados en Corea del Sur han observado eficacias más modestas frente a la progresión clínica de la enfermedad. La mayor parte de la evidencia procede de estudios observacionales en China, y no se dispone aún de ensayos clínicos aleatorizados de gran escala.
Investigación y nuevas plataformas vacunales
En los últimos años se han desarrollado estrategias vacunales basadas en plataformas de ADN, vacunas recombinantes, partículas pseudovirales (VLP) y vectores virales. Algunos candidatos, como las vacunas de ADN frente al segmento M de HTNV y PUUV desarrolladas por el grupo de Hooper (USAMRIID), han mostrado inmunogenicidad y capacidad de inducir anticuerpos neutralizantes en modelos animales y en ensayos clínicos de Fase 1 en humanos. También existen líneas activas de investigación frente al virus Andes, aunque ninguna se encuentra todavía en fase avanzada de desarrollo clínico.
El valor de la investigación básica sostenida
La situación actual es un buen ejemplo del valor estratégico de la investigación básica mantenida en el tiempo. El conocimiento acumulado durante décadas sobre inmunidad antiviral, mecanismos de respuesta inflamatoria y plataformas vacunales permite que, ante amenazas emergentes, la comunidad científica disponga ya de herramientas conceptuales y tecnológicas avanzadas sobre las que trabajar.
Además, los hantavirus forman parte de las denominadas zoonosis emergentes, cuya epidemiología está influida por factores ambientales, climáticos y ecológicos. La vigilancia epidemiológica, la cooperación científica internacional y el mantenimiento de líneas de investigación estables continúan siendo elementos fundamentales para mejorar la preparación frente a futuras amenazas infecciosas.