
Gracias a León XIV, los ojos del mundo se fijan con admiración en el mayor edificio religioso que haya conocido la humanidad: la Sagrada Familia, en Barcelona. Pero ¿qué se esconde tras esa obra genial de Gaudí? La respuesta puede adivinarse en menos de tres minutos en un video de Goya Producciones.
Bajo tierra, en la cripta, se nos muestra algo en lo que casi nadie se fija: un medallón con la Sagrada Familia: Jesús, María y José. Javier Vila, historiador del arte, indica un detalle: el Jesús niño, arrodillado en actitud de filial obediencia, besa la mano de San José. La Sagrada Familia, recalca Vila, empezó siendo un templo dedicado precisamente a San José. Lo confirma la fachada del Nacimiento, única que vio terminada Gaudí, donde aparece tres veces el Santo Patriarca, y una de ellas con Jesús, en su taller, santificando su trabajo de carpintero.
Xavier Bartomeus, pintor y escultor de renombre, traza su propia semblanza de Gaudí: “Él era un joven que había triunfado, con gusto por el lujo, algo frívolo, pero cuando le encargaron trabajos religiosos pasó a ser muy serio y hasta místico. Yo me siento en parte identificado con él”.
Benedicto XVI viajó en 2010 a Barcelona para dedicar la Basílica de la Sagrada Familia. “Este templo –dijo- nació para honrar a San José y he aquí que el Papa que viene a dedicarlo tiene por nombre de pila… José”. El arquitecto de esta maravilla, enterrado en ella, está en proceso de beatificación.