
Fidel García. El papa León XIV, como ciudadano norteamericano, ha vuelto a ejercer su derecho al voto, como siempre hace. Lo ha ejercido enviado su voto por correo. El Santo Padre ha afirmado además que durante los años en que residió en Perú, ejerció este derecho cívico al voto cada vez que tuvo la oportunidad de hacerlo. El Papa expresa su convicción respecto al derecho y al deber de los ciudadanos de participar en los procesos democráticos.
Manuel Parra Celaya. La tentación de interpretar las palabras de León XIV en clave política ha sido una constante y un colofón inevitable de su visita a España. Otro tanto sucedió con las intervenciones de su antecesor, el Papa Francisco, con la diferencia de que este daba más cancha al mundo del periodismo, al estar dotado de esa característica que se suele atribuir a los argentinos en lo tocante a la locuacidad.
Tanto las palabras del actual Pontífice en Madrid, Barcelona y Canarias, como - si se sabe leer- el interesante y profundo contenido de su encíclica “Magnifica Humanitas” escapan de cualquier forma de manipulación partidista o ideológica; eso no quiere decir que choquen, y no de refilón precisamente, con algunas constante del pensamiento actual generalizado, convertido en dogma y en moneda corriente en nuestros días.
Gracias a León XIV, los ojos del mundo se fijan con admiración en el mayor edificio religioso que haya conocido la humanidad: la Sagrada Familia, en Barcelona. Pero ¿qué se esconde tras esa obra genial de Gaudí? La respuesta puede adivinarse en menos de tres minutos en un video de Goya Producciones.
La visita del Papa León XIV a España dejó el lunes 8 de junio dos momentos que, vistos juntos, componen un mensaje de una coherencia extraordinaria: por la mañana, ante las Cortes Generales, el Pontífice pronunció un discurso histórico en defensa de la vida; pocas horas después, en la calle Mayor, 37 de Madrid, se detuvo ante una joven madre y bendijo a su bebé, Renata, una niña a quien los médicos auguraron un mal pronóstico antes de nacer y a quien aconsejaron no tener. Esa madre lleva meses acogida en los pisos tutelados de Fundación Madrina, donde encontró el acompañamiento y los recursos para seguir adelante con su embarazo. Hoy, Renata crece sana y su madre no puede contener las lágrimas al recordar el instante en que León XIV posó su mirada en las dos.
Fidel García. Tal es el título-lema de la primera Encíclica del Papa León XIV, en la línea de la del Papa Francisco, Laudato Si, dedicado al tema de la custodia de la persona human en el tiempo de la Inteligencia artificial, que es uno de los temas preferidos del papa americano, de formación matemática entre otras especialidades. Esta importante encíclica será presentada el 25 de mayo coincidiendo con el 135º aniversario de la encíclica de su predecesor León XIII Rerum Novarum. Si entonces las cosas nuevas eran el movimiento obrero de inspiración comunista-marxista, cuestión a la que el Papa León XIII se enfrentó con prudencia y sabiduría en favor de los obreros y el capital, esto no son para el Papa León XIV contrarios sino complementarios: la nueva revolución está configurada por la Inteligencia Artificial.
Fidel García. Siempre acompañado por el obispo de Lourdes, el Santo Padre tocó a continuación la pared de la gruta y bebió un vaso con agua del manantial, respondiendo así a la llamada de la Santísima Virgen a Bernadette: "Ve a beber, a la fuente y lávate”. Como hacen millones de fieles el Santo Padre se convirtió así, desde sus primeros momentos en Lourdes en un peregrino entre los peregrinos”. A continuación el Papa leyó esta oración a la Virgen, meditando cada palabra: “Oh, Nuestra Señora de Lourdes, Inmaculada Concepción, en este lugar bendito donde hablaste con tanta ternura a Santa Bernadette , humilde hija de Francia, para entregar al mundo un luminoso mensaje de oración, conversión y esperanza, acudimos a ti con confianza” dijo, rezando a Nuestra Señora, “por Francia”.
Fidel García. El 7 de junio de 1926 un tranvía atropelló a un hombre triste y silencioso, que caminaba como siempre hacia su trabajo, antes entró, como todas las mañanas en la Iglesia de San Felipe Neri, esta vez para confesarse. Después iba a su trabajo como todas las mañanas; el día anterior había dicho a sus colaboradores, “mañana venid temprano que haremos cosas bonitas”. Iba indocumentado y la Guardia Civil lo confundió con uno de los muchos mendigos que vagaban por las calles, lo trasladó al Hospital de la Santa Creu, donde un sacerdote de la Sagrada Familia, que andaba por allí, lo identificó como Antonio Gaudí. Murió a los 73 años en plena dedicación a la catedral de los pobres. Así es como se conoce popularmente la Sagrada Familia a donde se dirigía cuando sufrió el accidente y para cuyas obras llegó hasta pedir limosna.
Las piezas, emitidas con motivo del centenario del fallecimiento de Antoni Gaudí, representan la Sagrada Familia, el Parque Güell y la Casa Milà.
Sus Majestades los Reyes de España han entregado a su Santidad el Papa León XIV tres monedas de plata de la colección Centenario Gaudí 2026, como parte del intercambio de regalos, que tuvo lugar durante la recepción de bienvenida en el Palacio Real de Madrid.
Las piezas, emitidas por la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre–Real Casa de la Moneda (FNMT-RCM), reproducen tres de las obras más emblemáticas de Antoni Gaudí: la Sagrada Familia, el Parque Güell y la Casa Milà.
Para el Gobierno la visita es una oportunidad para proyectar al mundo los valores que constituyen la base de la democracia. La convivencia, el pluralismo, la solidaridad que según el Gobierno afectan de una manera clara con el mensaje que viene defendiendo el Pontífice. Lo cual no es del todo cierto: basta con leer la nueva encíclica MAGNIFICA HUMANITAS y su defensa de la DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA, muy diferente de la ideología social-comunista del Gobierno.
La visita del papa León XIV a España, prevista del 6 al 12 de junio de 2026, no es un evento protocolario más. Es, sin duda, una visita de vital importancia para una nación que se encuentra en una encrucijada histórica. El pontífice aterrizará en Madrid procedente de Roma, recorrerá Barcelona y las islas Canarias, y se encontrará con autoridades, obispos, jóvenes y fieles en un itinerario que incluye misas en Cibeles, la Sagrada Familia y el puerto de Santa Cruz de Tenerife. Pero más allá del programa oficial, esta visita llega en un momento en que España, antaño paladín del catolicismo y motor de la evangelización a medio mundo, se debate entre su herencia espiritual y una profunda descomposición cultural y política.