
Juan Carlos Blanco. Hay escritores que parecen merecedores de una suerte mejor de la que finalmente obtienen, cuanto menos de un mayor prestigio y reconocimiento pasado el tiempo, una vez abandonado el ejercicio de la pluma y viéndose abocados al descanso eterno. De igual modo que alguno de los escritores más celebrados parecen merecedores de una fortuna menor de la que finalmente alcanzan y que les sigue acompañando sine die y que no muestra visos de cesar bajo ninguna circunstancia.
José María Caparrós. Tras el éxito que tuvo en la pasada Fiesta del Cine, Ocho apellidos vascos ya es la película española más vista de nuestra historia. La nueva comedia de Emilio Martínez-Lázaro, antiguo realizador marginal, ha batido el récord del cine autóctono. Pero, ante todo, se ha transformado en un fenómeno no sólo comercial, sino sociopolítico. Me explicaré.
Víctor Alvarado. El tema de la lucha de una persona frente a las poderosas empresas farmacéuticas al estilo Frank Capra, pero sin su elegancia, ha sido reflejado en varias producciones como Erin Brockovich, Michael Clayton o Dallas Buyers Club. Esta película era la última de las que estaba en la carrera por los Óscar, aunque no se ha podido estrenar en España hasta ahora.
José María Caparrós. Días antes de la Semana Santa, y precediendo al estreno de la debatida superproducción hollywoodiense Noé, se ha presentado un film más modesto, titulado Yo Creo, pero realizado en 3D.
Luis de Haro Serrano. Su preludio, musicalmente espléndido, es considerado unánimemente por la crítica como un anhelo hecho música o una pasión amorosa convertida en sonido.
Luis de Haro Serrano. El Teatro de la Zarzuela ofrece por segunda vez en esta temporada un ambicioso programa doble que en esta ocasión está dedicado al mundo del circo y a los numerosos profesionales que ejercen su actividad en esta dura especialidad.