
Clandestino Manzanares. Cada día resulta más cargante la obsesión de un sector social por recordarnos al general Francisco Franco Bahamonde. La mayor parte de la sociedad española no vivió el franquismo o, a lo más, lo recuerda como un reflejo trémulo en blanco y negro. Pero los descendientes de los perdedores de la guerra civil agitan, cada cierto tiempo, el fantasma. Su último brote psicótico-social se está centrando en cambiar de sitio los huesos del difunto y prohibir que alguien hable bien de él o su periodo.
Fidel García Martínez. La fundación Pablo VI ha celebrado un homenaje, en recuerdo de uno de los españoles cuya herencia ha configurado el Siglo XX y que se extiende hasta hoy. En uno momento en el que los líderes políticos y sociales brillan por su ausencia, es necesario reivindicar la persona y obra de Ángel Herrera Oria, una personalidad poliédrica y fascinante en tiempo confusos y convulsos.
Francisco Torres García. El Partido Popular lleva demasiado tiempo instalado en la concepción del partido-empresa, del partido-explotación del voto y, a la vez, casi todos sus cargos, que son miles, anteponiendo a cualquier otra cuestión la erótica del poder. Su norte ha sido desde el azanarismo la demoscopia y el abandono de la ideología para utilizar el marketing de la gestión. El PP jamás, desde los tiempos de la refundación aznarista que cerró el tiempo de AP, ha pretendido, como hace la izquierda, modelar la sociedad en base a sus principios, ni tan siquiera expandirlos.
Luis Losada Pescador. Dicen los abogados que la Justicia es una lotería. Es cierto. Pero en los grandes temas, España ha demostrado que le ha tocado el gordo. Frente a las pretensiones totalitarias de unos y otros, la Justicia sigue garantizando el derecho, la libertad y la justicia.
Daniel Ponce Alegre. Diplomado en Seguridad y Defensa por la UNED y la UV. Esta frase define perfectamente no sólo la esencia de su último ensayo " Así se domina el mundo " sino también el pensamiento político y criterio de análisis estratégico, del recomendado hace unos días para el puesto de Director de Seguridad Nacional, el Coronel Retirado D. Pedro Baños.
Ángel Gutiérrez Sanz. La empresa es definida como una organización de carácter lucrativo, que nos ofrece productos o servicios con la finalidad de obtener una rentabilidad económica. En la mentalidad del empresario está el velar por los intereses de la empresa dentro del marco legal. Lo cual está muy bien, pero ¿aquí acaba todo o habría que pensar que al ser una actividad hecha por hombres para hombres debiera estar abierta a los valores morales?
Fidel García Martínez. Es conocida la afición del Papa Francisco por el fútbol de la que en la actualidad apenas habla, sino cuando recibe a los futbolistas en audiencias tanto generales como individuales. Su equipo preferido desde niño siempre ha sido y es el de su barrio San José de Flores, el San Lorenzo de Almagro, que compite con los grandes del futbol argentino, Bocca Juniors, y River Plate.
Con motivo del Mundial de Rusia ha enviado un mensaje a los deportistas en general y muy directamente al mundo del fútbol, que tanto importancia tiene en todo el mundo; cientos de millones de aficionados seguirán los encuentros de sus selecciones, algunos en directo, la inmensa mayoría gracias a los impresionantes despliegues de poderosos medios de comunicación, incluidas omnipresentes redes sociales.
Francisco Torres García.- Vaya por delante que la izquierda lleva quitando nombres de calles y monumentos desde que empezó a tocar poder hace casi 40 años. Lo ha podido hacer, entre otras razones, merced a una derecha (conformada por AP+UCD=PP) que hace mucho tiempo que compró y asumió como real la tesis de la “superioridad moral de la izquierda” sobre la que ahora pontifican Ignacio Sánchez Cuenca e Íñigo Errejón —¡Casi nada!—; y hasta la derecha adquirió también el timo del primer plazo afanándose en la labor de la desmemoria (cambiar las placas por cosas como aquella de “por la Paz” que ya se considera tan superada como insuficiente).
Manuel Parra Celaya. Sin que sirva de precedente, me atrevo hoy a escribir de política; eso conlleva que añado a tamaña osadía un amplio margen de posibles errores, que espero que la benevolencia de los lectores contribuya a atenuar. A vuelapluma, de modo casi inconsciente, me ha surgido el título: El desconcierto, porque parece ser el común denominador de un gran parte de la sociedad española en una coyuntura que me resisto a llamar histórica, por no caer en el manido latiguillo periodístico; por otra parte, es evidente que la historia de España registra precedentes de lo que está ocurriendo, dicho sea sin el menor afán catastrofista.
Miguel Massanet Bosch. Bien, creo que ya queda poco que decir y sería absolutamente inútil intentar lamentarnos de todo aquello que hace tiempo presentimos que ocurriría cuando los hechos han demostrado que eran ciertos nuestros temores y que nuestros anteriores gobernantes no supieron, no quisieron o no fueron capaces de evitar pese a que los síntomas indicaban que el camino que llevaba nuestro país y los vientos de rebelión de algunas de sus regiones presagiaban algo parecido a lo que está sucediendo en nuestra patria.