
Manuel Parra Celaya. La circunstancia de España es, para decirlo de manera misericordiosa, burda, bronca y confusa, y la del mundo en general es caótica y peligrosa; aún no se ha llegado aquí, por fortuna, al vive peligrosamente, no entendible como consigna heroica, sino como consejo sumiso y paciente, y esperemos que nunca se alcance esa cota. No obstante, y sin caer en escepticismos ni en un estéril pesimismo, nos podemos preguntar en qué momento de la historia desaparecieron de la vista del ser humano los sobresaltos, los riesgos y, en concreto, las guerras; señáleme un lector pacifista a ultranza una coyuntura en que no resonó el cruce de las armas. Habrá que concluir, por desgracia pero con realismo, que la guerra es consubstancial a la especie, por lo menos desde que quedó en la memoria colectiva el simbolismo de Caín y Abel.
Luis Losada Pescador. Victoria. Así lo han interpretado desde ERC y Junts. No en vano supone no que la democracia perdone a los delincuentes del 1 de octubre sino que la nación española les pida perdón. ¿Cabe mayor humillación? No es extraño que crecidos y envalentonados no sólo reiteren que lo volverían a hacer sino que se permitan arremeter contra lo que califican de “partido judicial” y anunciar que la siguiente estación de este Vía Crucis será el referéndum de autodeterminación. Pactado o sin pactar… Puigdemont ya se permite incluso sugerir que una vez lograda la amnistía, ya nada les ata al gobierno Sánchez. En todo caso, cada día de legislatura sudará sangre. Y sin presupuestos.
José Luis Orella. Las elecciones europeas de junio de 2024 proyectan un mapa político convulso por el auge de los movimientos de derecha que podrían romper la hegemonía repartida entre socialistas, populares y liberales hasta ese momento. En el momento actual, el Parlamento Europeo tiene dos grupos muy fuertes de derecha: Identidad y Democracia (ID), y los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR). ID dispone de 76 europarlamentarios, de los cuales 29 son italianos de la Liga de Matteo Salvini y 23 de la Agrupación Nacional de Marine Le Pen; en el ECR son 62 representantes, de los cuales 26 son polacos del PiS, tras la salida por el Brexit de los 19 británicos, y 6 de los Fratelli d´Italia de Giorgia Meloni. La salida de los 13 de Fidesz del Partido Popular Europeo, y su posible conjunción con los dos grupos parlamentarios de derechas posibilitaría la formación de un enorme grupo parlamentario, que ya ha coincidido en algunas votaciones de forma conjunta. Por el contrario, el PSE y el PPE han mantenido votaciones conjuntas para mantener el dominio de las instituciones europeas entre sus asignados.
Luis Losada Pescador. El PSOE retira su proyecto de Ley de Suelo para evitar un nuevo revés parlamentario que se sumaría al rechazo a su ley anti proxenetismo. Como buen adolescente, el sanchismo responsabiliza a otros de su propia incompetencia y fracaso. En este caso, dirige las culpas al PP, con quien no había negociado la Ley. ¿Pretendían que además pagarán la cama? Ahora toca explicar la parálisis al sector y a los alcaldes que siguen en un limbo jurídico. ¿Para cuando la desregulación que permitiría democratizar la vivienda? Los socios del ‘cambiacolchones’ empiezan a estar hartos. Tienen la sensación de que el sanchismo les ningunea de manera sistemática. “Las lentejas no son buen negocio”, dicen. Vamos, que hay que hablar… El ‘cambiacolchones’ responde deslizando que hay que revisar la vicepresidencia de Yolanda Díaz. Si me subes la apuesta, lanzo un órdago. Jugando fuerte. El problema es no llevar cartas…
Manuel Parra Celaya. Me imagino que todos los lectores han oído el cuento de la ranita, pero no está de más repetirlo aquí para ilustrar una noticia de prensa de días atrás, que pasó casi desapercibida por la rapidez con la que se publicó y desapareció por el escotillón oficial, sin más comentarios ni consecuencias. Pues “érase una vez” una ranita que fue introducida, en invierno, en un puchero de agua templada y ella se sintió muy cómoda por aquel agradable baño que le proporcionaban sus cuidadores; pero estos fueron calentando progresivamente la temperatura, hasta que el agua hirvió y la ranita, por lógica, quedó cocida.
Manuel Parra Celaya. Dice un viejo chascarrillo, atribuido a Agustín de Foxá (y posiblemente apócrifo como tantos otros) que los españoles siempre vamos al compás de los curas, sea delante con un cirio o con un palo detrás. Y dos noticias de prensa me lo han recordado, no solo por lo que puedan tener de anécdota, sino -y esto es más grave- por lo que puedan alcanzar el rango de categoría para los creyentes, cuyo conjunto conforma la Iglesia Católica, no lo olvidemos, por mucho que la ignorancia, los atavismos o la mala gaita la confundan con solo una parte, la de los ordenados o de la de la jerarquía.
Luis Losada Pescador. El órdago maximalista de Puigdemont le está dando buenos réditos. Es seguro que no aceptará investir a Illa. Ni siquiera formando parte de un gobierno socio-vergente. O presidencia o nada. Desde Moncloa tratan de contentarle con una tramitación rápida de la Ley de Amnistía. Pero para Puigdemont eso está descontado. Al igual que está descontada la prejudicial del Supremo y la congelación de la Ley. ¿Cabe la presidencia de Puigdemont? Cabe. Supondría la humillación de Illa. Pero al fin y al cabo, Illa es un filósofo con alma de subsecretario. O de enterrador. Sánchez no tendría escrúpulo alguno en sacrificarle en el altar de la gobernabiilidad. En caso contrario, Puigdemont afirma no temer la repetición electoral. Casi que la prefiere toda vez que Junqueras reconoce que para ERC una repetición electoral sería un suicidio. Incluso los de ERC ya empiezan a plantearse ir en la lista soberanista conjunta planteada por Puigdemont. Es decir, para Puigdemont es o ganar o ganar.
Hay una ‘ley de hierro’ del sanchismo: su rendimiento electoral es directamente proporcional al incremento del chantajismo secesionista. Esa ley funciona desde que Pedro Sánchez llegó a la Moncloa; el domingo, en Cataluña, también. Los socialistas y medios afines están celebrando con mucho estruendo unos resultados cuya difícil materialización política sería un ‘tripartito de izquierdas’ en compañía del independentismo de la Esquerra y del soberanismo plurinacional de los Comunes. Esa hipótesis aumenta la presión secesionista sobre Sánchez en dos frentes: el autonómico y el nacional. En Cataluña, está por ver que ERC se integre en esa suma y en qué condiciones -desde el punto de vista constitucional, necesariamente imposibles- una vez desplazado el liderazgo del independentismo a Junts.
Luis Losada Pescador. Domingo 12 de mayo. Día D. Las elecciones catalanas decidirán el próximo futuro de España. El político, el económico y el financiero. Veamos. Hay quien dice que Puigdemont no para de subir en las encuestas que le colocan por encima de ERC, pero de momento por debajo del PSC. ¿Y si hace el ‘performance’ de entrar en España antes de las elecciones y tensar la cuerda judicial? En todo caso Alejandro Fernández tiene claro que Illa no será presidente de la Generalitat. No porque no gane las elecciones, sino porque es el “mayordomo” de Sánchez que le pedirá quemarse en la hoguera por aquello de la gobernabilidad del país…
Que este Gobierno está fuera de control empieza a ser una evidencia. Después de la estrafalaria pausa para reflexionar de Pedro Sánchez se proyecta la impresión de que cualquiera hace la guerra por su cuenta. El Gobierno se ha convertido en una tropa sin dirección en la que sólo cuenta la arbitraria voluntad de su presidente quien, a la vista está, únicamente concibe la política como una simple proyección de “su persona”.