
Fina Millán-Hita. El CD Barco, modesto equipo de fútbol de la comarca de Valdeorras (Orense), con apenas 900 socios, juega en Tercera división, pero en redes sociales es el líder, pues escribe sus mensajes en Twitter en castellano, en inglés y, además, es el único club de España que tiene una cuenta oficial en latín.
A mediados de 1.996 la revista Base Informática publicaba un atrevido y anticipador artículo acerca del futuro de Internet: cómo afectaría Internet a la sociedad en un mundo que ya tendía abiertamente a la globalización, cuál sería su grado de penetración en las sociedades más avanzadas, en qué medida las influiría y cambiaría... Han pasado veinte años desde que viera la luz tan premonitorio y brillante ensayo, escrito por el ingeniero naval y licenciado en informática Enrique de la Puente, y ahora, coincidiendo con el anuncio de la aparición de 'una segunda parte', diarioYa quiere recordar a sus lectores este primer ensayo que, leído veinte años después, aún nos sigue cautivando.
Rafael Nieto, director de Sencillamente Radio en RADIO INTER. En alguna ocasión les he dicho que a veces la anécdota resume, refleja y expresa mejor que el más brillante discurso la categoría. Lo ocurrido este viernes en el barrio madrileño de Tetuán es, sin duda, una anécdota, que no hubiera tenido mayor importancia, no hubiera ocupado portadas de periódicos si no fuera por eso, porque es un icono perfecto, todo un símbolo de lo que han supuesto para España y el pueblo español las últimas cuatro décadas de democracia progre-liberal.
Manuel Parra Celaya. El imperio de lo políticamente correcto es, por encima de todo, rematadamente cursi, tanto cuando se ejerce desde el dogmatismo de la izquierda como cuando responde a los complejos de la insegura derecha. Lo políticamente correcto adolece, también, de puritanismo, con reminiscencias de Ejército de Salvación y de comparsa de Damas Sufragistas, al unísono; sus mohínes, dengues y remilgos de escándalo ante la disidencia son dignos de dramón decimonónico, aunque, en su fuero interno, se correspondan más con secretos licenciosos de los salones de la Pompadour.
Ha vuelto El Ring del YA acordándose hasta de Gibraltar. El programa no tiene desperdicio.
Luis Losada Pescador. Desde que Pedro Sánchez recibe el encargo del Rey de formar gobierno ha engordado algunos kilos. Sonríe más y va de ‘elegido’. Hasta se permite “exigir” a Rajoy que pacte con él las decisiones para frenar el desafío secesionista. “Al menos con quien el Rey ha encargado formar gobierno”, dice. “Y el que peor resultado ha obtenido en la historia del PSOE”, apuntala Susana… Pero él sigue con sus zapatos nuevos. Poco durará la alegría en la casa del pobre. El regalo del Rey está envenenado. Ahora parece priorizar el pacto con Ciudadanos, pero los ‘naranjitos’ exigen que en el acuerdo esté el PP. Así que toca hacer el círculo cuadrado: pasar del “no es no” a sentarse a hablar.
María Ferrazs.El epicento de la epidemia se originó en la zona en la que se comenzaron a liberar millones de estos insectos transgénicos para el horror de la población brasileña y de otros países del entorno a los que se les ha recomendado que las mujeres no se queden ambarazadas o que puedan someterse a un aborto en el caso de que den positivo en el virus Zica.
José María Carrera. Desde que comenzó la precampaña electoral, las terminales mediáticas del Gobierno del PP se afanaron en conseguir el más difícil todavía, como era convencernos a los españolitos de a pie que cautivas y desarmadas las tremendas secuelas de la lamentable gestión económica zapateril, las fuerzas liberales había alcanzado sus últimos objetivos y por tanto, la crisis ha terminado.
Laureano Benítez Grande-Caballero. Después de las bochornosas y escandalosas navidades que nos han dado los podemitas, con profanaciones, blasfemias, persecuciones y sacrilegios incluidos a lo largo de toda la geografía española ―especialmente en la dominada por los radicales―; okupado ya el Congreso por podemitas y otras hordas radikales y secesionistas, ante la flagrante amenaza de un Frente Popular, he de confesar que estoy muy harto y no puedo soportarlo más, y que ha llegado la hora de Marte.