Home

Diario YA

Estuvo con alcaldes, pero para TV3 lo estuvo ocn "líderes mundiales"

¿Mas, un líder mundial? Una vergüenza para Catalunya y otro ridículo de TV3

Miguel Massanet Bosch. Ha llegado un momento en que el tema catalán, los delirios de grandeza del señor Mas y la insistencia de los partidos separatistas en incidir cada día sobre el mismo y socorrido tema del independentismo, dejando que los asuntos importantes que, Catalunya, tiene pendientes de resolver, como son el desempleo, su déficit público, sus problemas de pago de su deuda pública, el pago a los deudores de la Administración catalana y todo lo relacionado con la gobernación; que debiera haber antepuesto la Generalitat a cualquier otra de estas irrealizables e ilusas pretensiones independentistas; se ha convertido en algo cansino, aburrido, exasperante y, como no, gravemente perjudicial para los intereses particulares de los habitantes de la comunidad, que están viendo que, entre dimes y diretes, se está perdiendo un tiempo precioso en discusiones, en mal entendidos, en desacuerdos partidistas, en intereses personales y aspiraciones vergonzosas con lo cual es evidente que la recuperación de la normalidad en esta autonomía lleva visos de prolongarse durante años mientras que, en el resto de España, ya nos están empezando a ver como un problema endémico, sin solución aparente, desagradable y al que hay que acostumbrarse hasta que llegue el momento, momento inevitable, en el que forzosamente los remedios que se han pretendido evitar van a ser imprescindibles.

La fatuidad y el auto bombo de don Artur Mas ya vienen siendo proverbiales. A medida que se ha ido convenciendo de que era el verdadero encargado por el Cielo para liberar a Catalunya del “yugo” al que la ha tenido sometida España, se ha ido transformando en un nuevo personaje en el que los delirios de grandeza, sobre todo después de que el “sumo hacedor” del independentismo catalán, el señor Jordi Pujol ha sido destronado como líder indiscutible de los seguidores de Macia y Companys, para quedar reducido a un pobre hombre al que la familia, empezando por su esposa, han utilizado para convertirse en súper millonarios a costa, como parece que se va evidenciando, a medida que los tribunales van entrando en el complicado sistema de empresas intermedias y demás chanchullos legales y fiscales, que debajo de una ligera cobertura de “honorabilidad” lo único que se escondía eras un modus vivendi que, bajo la apariencia de haberse convertido en el adalid de la independencia de Catalunya lo único que se ocultaba era una mafia para defraudar al fisco, enriquecerse y aprovecharse de su posición privilegiada en el gobierno catalán, para hacer lucrativos negocios aunque, al parecer, no todos fueran legales y, muchos de ellos, con un claro matiz delictivo.

Lo cierto es que, las enormes cantidades que la Generalitat tiene asignadas a las TV catalanas –innecesariamente numerosas y, evidentemente, sometidas a los intereses del separatismo catalán  –, no tienen otra finalidad que, aparte de proporcionar sustanciosos emolumentos a los que las dirigen y a todos los periodistas vendidos a la causa de la independencia ( naturalmente usando para ello los tributos de los ciudadanos que residimos en estas tierras), el tener a su disposición, durante todas las horas de emisión, a un medio dedicado a ensalzar, potenciar, justificar y publicitar las bondades de una posible escisión de Catalunya de la nación española. Ni una sola palabra sobre los problemas que produciría una nación aislada de Europa, obligada a financiarse por si misma, porque es evidente que el BCE ni el BEI iban a darles préstamos y, mucho menos, conseguirían la cobertura necesaria de los inversores en Bolsa, cuando ya está calificada la comunidad catalana dentro de lo que las agencias de rating denominan como “bonos basura”.

Dentro de este cometido de mantener en alto la figura del señor Artur Mas, la TV3 hizo una interpretación muy sui géneris del papel (o papelazo) que, el señor Mas y su particular Sancho Panza,  el alcalde de Barcelona, señor Trias, han ido a hacer en París; queriéndose equiparar en importancia y rango a los 50 jefes de Estado y mandatarios que asistieron a la magna manifestación que tuvo lugar en la Plaza de la República de la capital de Francia. Y es que, señores, ha llegado un momento en que el separatismo se ha convertido en una especie de dolencia mental para aquellos que lo sufren que mucho nos tememos que, a algunos, ya les ha afectado de una forma irremediable a sus neuronas que, cuando empiezan a fallar y a lanzar chispas incontroladas son capaces de perturbar algunas mentes ya naturalmente propicias a ello. Hete aquí pues, a nuestro “hidalgo catalán” convertido en un nuevo caballero de la “triste figura” que se ha trasladado a la nación vecina plenamente convencido de que su asistencia hubiera sido echada en falta por los grandes jefes de Estado que han concurrido al evento.

La TV3 catalana, en un alarde de servilismo y mostrando su provincialismo inveterado, quiso presentar la imagen de Mas, con su bufanda, acompañado del inefable señor Trias, subtitulándolo con el siguiente rótulo: “Decenas de líderes mundiales en la marcha de París”.  El ridículo más espantoso porque, en realidad estaban, él y su acompañante, en el espacio reservado a los alcaldes franceses que también asistieron al acto. Lo que sucede es que, el señor Mas y sus compañeros separatistas, no pierden ocasión de querer demostrar que Catalunya, como ya ha dicho en alguna ocasión, es en realidad la 5ª o 6ª potencia europea y que, si no se le reconoce, es porque hay una especie de contubernio en contra de ella, que le impide ocupar el puesto que, según ellos, se merecerían dentro de la élite de los países más importantes de Europa. ¡Pues muy bien, que sigan pensando en esto cuando se encuentren con una deuda superior a los 7.000 millones de euros!, sin nadie que responda por ellos, y tengan que hacerse cargo de una economía que sigue en descenso y, sus mismos gobernantes, enzarzados en una lucha para ver cual de ellos es el que se lleva el gato al agua. La inversión extranjera en Catalunya, durante los primeros nueve meses del 2.014l la inversión extranjera en Catalunya ha sufrido una caída del 45% ¡Como para andar presumiendo por ahí!

Lo que sucede es que lo que se traen entre manos los miembros de la Generalitat, excluidos el PP y C.s, no es más que intentar convertir a Catalunya en una especie de domino propio en el que establecerse como gobernantes y instalar sus propias reglas que, como es natural, no van a ser precisamente beneficiosas para los catalanes que vivimos en esta autonomía, sino que lo que se pretende es un reparto de influencias, de poder y de las finanzas del país; quizás convencidos de que todavía van a ser capaces de sacarle más provecho antes de que ya no quede nada que exprimir, que será cuando se desentiendan de los catalanes y se vayan a gozar de sus “bien ganadas” fortunas en otros países, paraísos fiscales, donde los catalanes no puedan acceder para reclamarles responsabilidades.

No es que se trate de una mera suposición imaginaria, porque lo sucedido con la familia Pujol, con las fortunas de sus hijos fuera de España y de Catalunya, está siendo cuestionado por la misma Justicia española, a la que no le cuadra que, con las respectivas actividades de sus miembros, hayan conseguido amasar semejante imperio económico fuera de nuestras fronteras. En todo caso, tenemos la impresión, con todos los respetos para el señor president, que en este tinglado separatista, quien actúa como “tonto útil”, es precisamente el señor Mas que, pese a la cara de inteligente que intenta poner, pose copiada de la del “muy honorable” señor Pujol, parece que anda dando palos de ciego esperando que la suerte le sonría a lo que, con toda seguridad, se va a oponer el señor Oriol Junqueras que, con las ideas más diáfanas tiene claro lo que quiere para Catalunya. O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, vemos venir la hecatombe separatista.
 

Etiquetas:artur masMiguel Massanet Bosh