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Diario YA


 

“Ningún hombre hay de condición tan áspera como aquel que, de humildes principios, llega a verse encumbrado” Claudiano.

El PSOE de P.Sánchez se quita la careta: Pactará con Podemos

Miguel Massanet Bosch. ¡Ya era hora, señores, ya era hora de que, por fin, los socialistas del señor P.Sánchez reconocieran que: nada de lo que dijeron cuando se postulaban para las elecciones del 24M, tenía otro valor, credibilidad o intención que engañar al electorado, venderle unas ideas que no estaban dispuestos a defender y predicar una moral de la que, como ha quedado evidenciado, carecen! Si, señores, si el señor Errejón, ha dado una nueva muestra de la disponibilidad de su partido de hacer lo que sea preciso con tal de acercarse al poder, precisamente cuando ya llevan meses en los que las encuestas, la más reciente la del CIS, les van dando malas noticias respecto a sus perspectivas electorales; cuando ha lanzado el mensaje de que su partido no haría ascos a una entente con el PSOE, que les permitiera alcanzar su meta de hacerse con la gobernabilidad de España, para lo cual no tendrían inconveniente alguno en renunciar a algunas de sus propuestas más radicales de su comunismo bolivariano, con tal de tomar parte en un posible pacto con los socialistas, que les permitiera meter baza y convertirse en bisagra en un hipotético gobierno del PSOE del señor Sánchez.

Da la sensación de que, la amnesia se ha generalizado entre los partidos de izquierdas y, ya sea por tener una mala memoria o fuere por el hecho de que les resulte incómodo recordar posiciones, actitudes, declaraciones o posturas políticas manifestadas o expresadas en otros tiempos; lo cierto es que, entre las izquierdas, cada día se están produciendo más  renuncios referente a lo dicho hace unos meses, por los líderes políticos de ciertos partidos, y lo que, por el contrario, parece que ahora intentan rectificar, dando otras versiones más edulcoradas y acomodaticias, seguramente propiciadas por los resultados de las encuestas de los últimos meses que han dejado de ser tan satisfactorias para algunas formaciones que se creían que tenían la partida ganada y se han dado cuenta de que, sus propuestas, ya no tenían el apoyo con el que creían contar.

Seguramente que la mayoría de ciudadanos, al menos aquellos que sienten una cierta curiosidad por lo político, recordarán como el señor P. Sánchez, cuando estaba en plena campaña electoral para los comicios del 24M, declaró públicamente que el estaba dispuesto a “pactar con todos los partidos políticos menos con el PP y Podemos”.  Pues, sólo unos meses después, todos hemos podido comprobar como las alianzas del PSOE y Podemos ( mediante sus marcas blancas a las que apoyaba) han permitido que grandes capitales como Madrid, Valencia y Barcelona estuvieran gobernadas por Podemos ( Barcelona y Madrid) o el PSV ( en Valencia), gracias a los acuerdos de gobernabilidad llevados a cabo entre ambas formaciones, sin tener en cuenta cual era el partido más votado, un costumbre sobre la que venía existiendo un pacto tácito entre los dos grandes partidos, desde los tiempos de Felipe González.

En unos pocos meses España, ya no se sabe por cuántas veces, la ciudadanía volverá a verse obligada a acudir a las urnas para decidir quien la gobernará, a partir del año 2.016. Si tuviéramos que decir que existe un gran entusiasmo por esta consulta, nos sería difícil hacerlo sin exponernos a equivocarnos. Si quisiéramos hablar, por el contrario, sobre si existe preocupación sobre los posibles resultados de la consulta entre una gran parte de la ciudadanía, sin duda que llegaríamos a la conclusión de que, por primera vez en muchos años, la gente tiene miedo a unos resultados que pudieran dar al traste con todo el camino recorrido desde el 20N del 2.011, en que el PP se hizo cargo del gobierno de España. Y es que no resultan tranquilizadoras las recientes declaraciones de algunos de los varones del PSOE, en las que contemplan, abiertamente, volver a pactar con Podemos en el caso de que, aunque el PP obtuviera mayoría (no absoluta, algo difícil de que ocurra) poder desbancarlo del poder y formar un gobierno de coalición ¿acaso con participación de Podemos con alguna cartera ministerial ¿ O quizá con un pacto de gobernabilidad en el que, por supuesto, el PSOE se vería obligado a ceder en cuestiones que podrían convertirse en verdaderas cargas de profundidad, para la buena marcha del país y para nuestras relaciones con la UE.

Cuando el señor Pablo Iglesias dio la sorpresa, en el momento en que, de repente, las encuestas le empezaron a encumbrar a los primeros lugares, llegando a superar al PSOE y el resto de partidos, acercándose peligrosamente al PP; todos tuvimos ocasión de escuchar sus exabruptos, puño en alto y coleta al viento, prometiendo salirse de Europa, no pagar nuestra Deuda pública, acabar con los ricos, nacionalizar los bancos, establecer un salario per cápita de, al menos, 750 euros y, si era preciso, salirnos del euro y regresar a la antigua peseta. Pero todas estas bravatas, así como las alabanzas y referencias continuas a sus colegas de Syriza, en Grecia, a los que acompañaba y amparaba en sus reuniones con sus acreedores, haciendo alarde de que el señor Tsipras iba a poner firmes a las naciones europeas ¿en qué han acabado?, ¿dónde se encuentran ahora?, ¿cómo es que, de repente, se ha producido un hermético mutismo sobre aquella cuestión? O ¿dónde están aquellas alabanzas y aplausos para el señor Tsipras? Silencio absoluto.

Tsipras ha tenido que meterse el rabo entre las piernas y, una por una, aceptar las condiciones que se le han impuesto para lograr un tercer rescate, en circunstancias más duras que las que se ofrecieron al anterior gobierno griego y bajo la vigilancia de la CE que, esta vez, no creemos que les vuelva a permitir que se burlen de ellos. El FMI, el BCE y todos aquellos que contribuyan a pagarles los 86.000 millones de euros de este tercer rescate, van a estar vigilantes y van a exigirle, a Grecia, que de cuenta de cada euro que reciba y del destino que le de. Se va a exigir que el Parlamento griego apruebe la larga lista de reformas y privatizaciones a las que se ha comprometido Tsipras, si quieren que el rescate se les haga efectivo. No podrían los de Podemos, estos que se permiten hacer el payaso criticando al resto de formaciones como si no hubieran conseguido el apoyo del pueblo, algunos con mayorías absolutas, algo que, de momento ellos están muy lejos de conseguir. Y, precisamente porque le han visto las orejas al lobo, le han encargado a Errejón que intente llegar a acuerdos con el PSOE del señor Sánchez, siendo conscientes de que, el líder de los socialistas, ha entrado en una fase en la que le importa poco el medio con el que conseguir el poder, con tal de sacar de la primera fila al PP; algo a lo que contribuyeron, con Zapatero, cuando se firmó aquel repugnante pacto de Tinell por el que se le negaba el pan y el agua al Partido Popular.

Veamos el panorama que se nos presenta ante estas nuevas noticias. Si el PSOE, cuando gobernaba Zapatero, con las mismas propuestas que ahora ofrece Sánchez para sacarla de la crisis, llevó a España a las puertas de la quiebra soberana; ahora, cuando deberá llegar a acuerdos con Podemos, una formación comunista bolivariana, de extremistas y con tic dictatoriales heredados de sus relaciones con Maduro; con los que deberá ceder en cuestiones básicas que, seguramente, afectarán a la empresa privada, a las subvenciones, a la estatalización de muchos aspectos de nuestra economía y al intervencionismo y recortes de la propiedad privada; como se deduce de las primeras actuaciones de sus representantes en municipios y autonomías, un ejemplo de cómo no se debe gobernar; una demostración de cómo personas como Colau y Carmene, sin preparación alguna en materia administrativa, guiadas por su instinto y por las ganas de hacer muchas cosas para demostrar su valía y compromiso con los pobres, no hacen más que equivocarse, una y otra vez, debiendo rectificar y volver a rectificar, dando un ejemplo de falta de seriedad, de incapacidad y de nepotismo, pues Carmena ha dado trabajo a dos sobrinos y la Colau a su marido que, según ella “es una lumbrera” ¡Pues, si es así, que lo demuestre ganado unas oposiciones a las que se puedan presentar todos los que se crean capacitados para el cargo!

Una peligrosa tenaza de la izquierda a la que, con toda probabilidad acudirían los separatistas catalanes y vascos para conseguir lo que, con el PP, les ha sido imposible, pero con una formación tan débil y semejante, en ideología, a la de ERC es posible que, en un plazo breve, consiguieran llevarse el gato al agua, eso sí, con una Catalunya independiente, pero comunista.O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, denunciamos una vez más el contubernio que se prepara, manipulado por las izquierdas, para convertir a España en un nido de conspiradores encargado de liquidarla mediante su progresivo fraccionamiento. Una de las formas que los comunistas tienen de hacerse, fácilmente, con el poder. ¿Se les va a consentir que lo hagan? El tiempo será el encargado de dejarlo claro.
 

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