Los latidos del corazón de un bebé en gestación
Jesús D Mez Madrid
El Congreso de los Estados Unidos ha aprobado una medida por el que exige que las mujeres que vayan a abortar se sometan a ultrasonidos y escuchen el corazón del bebé antes del inicio del procedimiento. Los pro-abortistas de EEUU están escandalizados ante la medida aprobada. A las personas con sentido común nos parece normal que antes de un acto en el que implica la eliminación de un ser vivo se tenga el máximo conocimiento de lo que se va ha hacer, a los abortistas no les parece bien, ellos si que saben lo que se hace en un aborto y lo quieren hacer, por eso no quieren que los verdaderamente implicados, los padres, no lo sepan. Anuncian, los pro-abortistas, manifestaciones porque no quieren escuchar ni hablar de los pequeños latidos de los bebés de pocas semanas.
















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


