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emotivas palabras del presidente ejecutivo en respuetas a las sentidas declaraciones de la embajadora de guinea ecuatorial

Nueve diplomáticos ingresan en la Academia en un emotivo acto con el Teniente General de la Guardia Civil

Foto de familia de los nuevos académicos de la diplomacia

Emocionante acto de investidura de nuevos miembros de la Academia de la Diplomacia presidido por los embajadores de España José María Velo de Antelo, Eduardo de Laiglesia - Marques de Villafranca del Ebro - y Arturo Pérez, el Teniente General de la Guardia Civil Laurentino Ceña, así como José Carlos Ruiz-Berdejo, Ignacio Buqueras y Santiago Velo de Antelo, el presidente ejecutivo.

Ingresaron los embajadores de España José Cuenca Anaya –Silla Alvaro de Navia Osoro, vizconde de Herrería, Embajador de España en Rusia- José Antonio de Yturriaga Barberán –Silla Fortún Velázquez de Cuéllar, primer Embajador de España en París-, Estanislao de Grandes Pascual –Silla Ramiro de Maeztu y Whitney, Embajador de España en Argentina-  y María Rosa Boceta Ostos -primera mujer diplomática y embajadora de España, Silla de Isabel Clara Eugenia, Infanta de España y Gobernadora de los Países Bajos-, así como Anar Abel Oglu Maharramov, Embajador de la República de Azernaiyán; Christian Ebner, Embajador de Austria; Purificación Angue Ondo, Embajadora de Guinea Ecuatorial; Gabriela Dancau, Embajadora de Rumania; Cédric PRIETO, Cónsul General de Francia y Carlos Moreiro, Catedra Jean Monnet de la UE.

Igualmente se incorporó a la Academia el diplomático español Fernando Bielza, quien hace seis meses fue ordenado sacerdote, por lo que además ha sido nombrado Capellán de la Academia.

Además de los embajadores acreditados en Madrid que dirigieron unas palabras, y un resumen de las actividades del año pronunciadas por Santiago Velo de Antelo, el discurso principal corrió a cargo del Teniente General quién ofreció un exhaustivo repaso de la relación de la Guardia Civil con el mundo de la diplomacia.

Más de 150 invitados abarrotaron el salón principal de la histórica Sociedad Económica Matritense, en un evento que concluyó con una Oración dirigida por el Reverendo Padre así como con la entonación, en honor de los diplomáticos de todos los países fallecidos en acto de servicio y por las víctimas del terrorismo, de ‘La muerte no es el final’.

 

Etiquetas:Academia de la Diplomacia