Sarah Palin y su hijo con Sindrome de Down con el Tea Party
Muchos se lo tomaron como una broma. Pero como ya dice el corresponsal de El Mundo en Washington (foto de El Mundo.es) , la constelación de grupos que forma el Tea Party puede pasar en pocos meses de ser un movimiento ciudadano alternativo a convertirse en eje central de la política norteamericana.
Para su corresponsal es difícil pronosticar cuántos de los candidatos con la etiqueta del té entrarán en el Capitolio, pero su capacidad de influencia será sustancial en la próxima legislatura.
Se calcula que unos 130 candidatos republicanos a la Cámara de Representantes, y nueve aspirantes al Senado han contado con el apoyo público de algún grupo integrante del Tea Party. Según las estimaciones más prudentes, al menos unos 50 de ellos estarán en la Cámara Baja, y otros 6 en el Senado.
Teniendo en cuenta que lo más probable es que los republicanos recuperen el control de la Cámara de Representantes, y quizás incluso también del Senado, por un corto margen, los líderes del partido deberán tener muy en cuenta las opiniones de los representantes del Tea Party, y sus demandas de congelación del presupuesto federal, y reducción del nivel impositivo.
















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


