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Diario YA

Seguir los pasos de Enoc es seguir los de Jesucristo

Daniel Ponce Alegre. Teólogo. Enoc tenía unos 365 años, cuatro veces más de lo que hoy consideramos una vida larga. Aunque nos cueste creerlo no era un anciano pues hace unos 5000 años los hombres vivíamos mucho más que ahora.

Cuando nació Enoc, Adán, el primer hombre, tenía más de 600 años y siguió viviendo otros 300, y algunos de sus descendientes vivieron incluso más que él. Así, con 365 años, Enoc aún estaba en forma, con toda una vida por delante. Sin embargo, no viviría mucho más. Leyendo el relato bíblico del Génesis, podemos imaginarlo huyendo, incapaz de quitarse de la cabeza la reacción de la gente al mensaje divino que acababa de darles.

Sus rostros estarían desencajados de rabia en algunos casos y en otros maquinando con frialdad cómo hacerlo desaparecer. Esas personas lo odiaban, despreciaban su mensaje y aborrecían al Dios que lo había enviado, el Dios Viviente y Verdadero, Jahvé, pero claro, no podían atacarlo a Él personalmente; en cambio sí que podían hacerlo a su mensajero ( Génesis 5: 21 - 25 ). A Enoc sólo se le menciona en tres breves ocasiones en las Sagradas Escrituras ( Génesis 5: 21 - 25; Hebreos 11: 5 y en Judas 14 y 15 ). Con todo, estos pocos versículos nos dan las pinceladas necesarias para hacernos una imagen de cómo fue este hombre de fe decidida, valiente y fructífera hasta nuestros días. En los días de Enoc, el mundo iba de mal en peor.

Es cierto que los seres humanos, la séptima generación en la línea de Adán, estaban mucho más cerca de la perfección perdida, y por eso vivían tanto. Pero su moralidad y espiritualidad eran terribles, violentas y perversas, satánicas. Esa violencia se desató en la segunda generación tras el pecado contra Dios, cuando Caín mató a su hermano Abel. Uno de los descendientes de Caín presumió de ser aún más violento y vengativo que el propio Caín. Durante la tercera generación surgió una forma nueva y especial de maldad " se empezó a invocar el nombre de Dios " para no adorarlo ( respecto al Nombre de Dios uso la transliteración española del tetragrámaton hebreo: Jahvé, pero es igualmente correcta la anglosajona: Jehová ). Usaban el sagrado nombre de Dios con falta de respeto ( Gen. 4: 8, 23 - 26 ). Esa forma de religión falsa imperaba en aquella época, por lo que Enoc tuvo que tomar una decisión. ¿ Sería como el resto de los hombres o buscaría a Jahvé, el Dios Verdadero, que había hecho el cielo y la tierra ?.

Pienso que en esta decisión lo conmovería mucho el ejemplo de su antepasado Abel, quien había muerto como mártir por adorar a Jahvé de la manera que a Él le agradaba. Enoc decidió imitar su fe. En Génesis 5: 22 leemos que " Enoc siguió andando con el Dios Verdadero ". Esta determinación hizo que destacara como un hombre devoto en un mundo alejado de Dios, siendo el primer ser humano que la Biblia describe de esta manera.

La Biblia no da muchos detalles. De hecho, no dice nada sobre la fe de su hijo Matusalén que murió el mismo año en que ocurrió el Diluvio. Sí que sabemos que su nieto Lamec, hijo de Matusalén y con quien Enoc coincidió más de 100 años, fue un hombre con una fe sobresaliente, pues Jahvé hizo que pronunciara una profecía sobre su hijo Noé, que se cumplió después del Diluvio; Noé también destacó por ser un hombre que andava con Dios como su bisabuelo Enoc.

A pesar de que nunca llegaron a conocerse, Enoc le dejó un gran legado. Tal vez sus familiares le hablaron a Noé de él. Pudo haber sido su padre, Lamec, o su abuelo Matusalén o hasta Jared, el padre de Enoc, quien murió cuando Noé tenía 366 años de edad. No lo sabemos. Pero, en cualquier caso, " Enoc siguió andando con el Dios Verdadero " ( Génesis 5: 24- 29; 6: 9; 9: 1 ). Es posible que, debido a su fe, Enoc se sintiera solo en un mundo apartado de Dios. ¿ Se dio cuenta el propio Jahvé de tal situación ?. Claro que sí, sin duda alguna ( Judas 14 y 15 ). ¿ Qué supuso para Enoc la comisión de predicar a toda la gente el mensaje de Dios ?.

Enoc tenía la certeza de que la gente alejada de Dios y de su Ley eran impíos y que serían destruidos " por sus santas miríadas ", su ejército de ángeles. Note el lector que Enoc describe el suceso como si fuese pasado, una forma típica de los profetas del Dios Verdadero, como si el acontecimiento ya hubiese sucedido. Enoc predicó con valor esta advertencia, y por si fuera poco, lo hizo sólo.

Pensar en la fe de Enoc hace que nos preguntemos si vivimos como él tanto en el trabajo como entre los amigos y conocidos, así como con la familia. El Dios Verdadero, no salvó finalmente a Enoc, tenía otro plan para él, convirtiéndolo en ejemplo de fe para toda la eternidad, y también tenía prevista la destrucción de esa humanidad impía e inicua ( Mateo 24: 38 y 39; 2Pe 2:4 - 6 ). Pero a pesar de ello fue muy bondadoso con él y " lo arrebató o fue transferido ".

En un próximo artículo, Dios mediante y con la ayuda de Jesucristo el Señor, trataré este momento de la vida de Enoc para nuestra edificación hasta su Vuelta como Rey Eterno. Amén.

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