ZP recoge en TVE el curriculum de una joven con síndrome de down
Redacción Madrid. 27 de enero.
Izaskun Buelta Serrano, madrileña de 32 con síndrome de down, fue una de los 25 ciudadanos (de cien que habían preparado sus cuestiones) que consiguió preguntar esta noche de lunes al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en la entrevista en 'Tengo una pregunta para usted' (TVE), este caso sobre las medidas de integración social.
Zapatero se guardó en el bolsillo de su chaqueta el currículum vitae de Izaskun, tal y como prometió durante su intervención. Esta madrileña le hizo ver al jefe del Ejecutivo que, a pesar de la "reserva del cinco por ciento", todavía quedaban muchos jóvenes síndrome de down sin trabajo.
En declaraciones a los medios, Izaskun dijo que, tras finalizar el programa, Zapatero le dio "muchos besos" y la felicitó reiteradamente porque lo había hecho "muy bien". "Zapatero me ha dicho que va a cumplir su palabra", explicó Izaskun, que se mostró "muy contenta" y reconoció que el jefe del Ejecutivo le había parecido "muy guapo".
No en vano, a las 22:45 horas, "minuto de oro" del programa, casi 7,8 millones de españoles (7.774.000), equivalentes al 35,3% de la audiencia, estaban pendientes de este espacio cuando Zapatero respondía sobre las oportunidades de empleo para personas con discapacidad planteadas por Izaskun. La entrevista ciudadana fue seguida por una media de 6,4 millones de telespectadores.















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


