
Manuel Parra Celaya. Solamente a título de ejemplo… ¿Han intentado ustedes encontrar en personas o medios que tienen a gala ser “políticamente correctos” alguna alabanza a la labor arriesgada y altruista de los misioneros católicos en su cuidado de los enfermos del ébola, incluso tras la muerte del padre Pajares?
Pedro Sáez Martínez de Ubago. Al asomarnos al extraordinario balcón de la historia moderna de España, encontramos una serie de personajes que, de modo sistemático y por diversos intereses, han sido injustamente tratados, sea por la calumnia o la tergiversación sea por el silencio de que han sido víctimas: Blas de Lezo, el Conde duque de Olivares, Fernando Álvarez de Toledo (III Duque de Alba) son tan vivos ejemplos de ello como quien en el siglo fue Rodrigo de Borja y gobernó la Iglesias reinó glosiosamente con el nombre de Alejandro VI, de feliz memoria, en quien quiero centrarme, por haber entragado su alma a Dios el 18 de agosto de 1503.
Francisco Rodríguez Barragán. Nuestra democracia me parece más bien demagogia. Los políticos se aplican a cantar sus propias excelencias, tapar sus errores y corrupciones, convencernos de que las soluciones que ofrecen son las únicas válidas para recuperar el estado de bienestar y pedirnos su voto para ejercer el poder, que resulta para ellos magníficamente retribuido.
Miguel Ángel Conesa. Director de Marketing de Carrefour España. Siendo exhaustivos, cuando hablamos dentro de marketing del patrocinio deportivo, tendríamos que hablar de una herramienta que promueve la venta de los productos de una empresa, empresa que considera que sus valores pueden transmitirse a través de la disciplina que ha decidido patrocinar.
Pedro Sáez Martínez de Ubago. Señalaba André Maurois que “a veces, ante la mala manera de ser de los otros, uno se siente orgulloso de ser uno mismo”. Y parece conveniente recordar y valorar esto en nuestra sociedad, en uno u otro sentido, globalizadora y aglutinadora de las personas en masas o colectividades presentadas con frecuencia como excluyentes o, incluso, enfrentadas, sea por origen, raza, religión, cultura, política, economía o afinidades o toda clase (el industrioso norte y el famélico sur; los honrados payos y los ladrones gitanos; los pérfidos y los mártires palestinos; los intelectuales y los trabajadores; las terroristas derechas y las pacíficas izquierdas; la burguesía explotadora y el sufrido proletariado; los ultras de una u otra afición deportiva o las diferentes tribus urbanas…) donde todo parece ir en detrimento de la persona como sujeto de derechos.
José J. Escandell. Hace unos años escuché a un conocido socialista decir que el Estado en España debe asumir el protagonismo de la educación porque la familia ha hecho dejación de su tarea y está en crisis. En aquel momento yo entendí aquella afirmación como expresión de un mero hecho. En realidad contenía también una afirmación de principio.
La Cabaña, un encantador restaurante en las afueras de El Puerto de Santa María, es un sitio tranquilo, alejado de la ciudad y del ruido, con fácil aparcamiento y con gran privacidad para reuniones especiales.