
Santiago González-Varas. Un fenómeno social digno de comentario, o curioso para cualquier espectador de la realidad social o política, es el reciente descubrimiento que algunos parecen haber hecho respecto de España.
Pablo Úrbez Fernández. La realidad del aborto ha salido de nuevo a escena, y este es un hecho que a nadie mínimamente informado le debería resultar ajeno. La compleja obra de teatro titulada “España” prescindió de la cuestión del aborto hasta 1983, momento en el que debutó sobre las tablas del Congreso. Su debut fue apresurado. Como un torrente, emergió desde el lateral izquierdo del escenario. A gran parte del público le pilló por sorpresa. Es más, hay quienes no sabían que estaba anunciado en el cartel.
Fernando Ferrín Calamita. El 19 de febrero, se cumplieron seis años desde que el Consejo General del Poder Judicial suspendió cautelarmente de empleo y sueldo a quien esto escribe, por la simple admisión a trámite de la querella de una particular. La primera vez que ello ocurría desde que --si mal no recuerdo-- en 1980 se creara dicho órgano de gobierno de los jueces.
Antonio Moreno Robles. Muchos católicos, por un sentido mal entendido de la fraternidad universal, han adoptado una postura de indiferencia hacia la patria, o incluso de rechazo de la misma.
Fernando Z. Torres El devenir del ser humano del llamado primer mundo tiene lugar de forma más o menos previsible desde que nace hasta que muere, al menos así ocurría antes de la crisis galopante que arrastramos desde 2008. Viene al mundo (casi siempre con deseo extraordinario de padres y familiares), tiene una infancia generalmente sin altibajos rodeado de personas que lo arropan y encauzan en el correcto funcionamiento vital, va al colegio y se gradúa o aprende un oficio que le permite desarrollarse de forma más o menos holgada hasta su jubilación, para disfrutar de ésta según el de arriba le llame antes o después.
José Morales Martín. O bien Elena Valenciano miente o tiene tal confusión que se equivoca cada vez que abre la boca sobre este asunto
Miguel Massanet Bosch. Los ciudadanos de a pie, sentimos que se va produciendo un peligroso divorcio entre lo que los legisladores han legislado y aprobado en el Parlamento y el Senado y lo que los jueces, magistrados y fiscales vienen interpretando y deduciendo
Roberto Esteban Duque. Mala hierba comienzan a sembrar ciertas Conferencias Episcopales, entregando al católico a la ambigüedad, al valor absoluto de su propia conciencia, sometiéndolo a la profundidad de la nuda exigencia interior. Los obispos de Alemania, Austria y Suiza, filtrando a la prensa los primeros resultados del cuestionario enviado por el papa Francisco a todas las diócesis del mundo con el fin de diagnosticar la situación del matrimonio y la familia, están convencidos de que ciertos cambios en la doctrina moral y sexual de la Iglesia bastarían para realizar un mejor servicio a Dios y a la propia institución eclesiástica.
Antonio Moreno. Si bien el concepto de amor a la Patria es algo que en la mayoría de los países es compartido por la casi totalidad de los ciudadanos, es un tema que en España sigue suscitando dudas, complejos, e incluso miedos infundados entre muchos católicos. Desde el punto de vista de la doctrina de la Iglesia, el amor y el servicio a nuestro país, no es solo un deber, sino una obligación. Así por ejemplo el Papa Pio XI nos dice: