
Javier Paredes. No soy nada partidario de conceder a los masones mayor protagonismo del que les corresponde en la Historia. Es más, el recurso a los masones en muchas ocasiones es la coartada del historiador perezoso. En este caso el investigador renuncia a seguir trabajando en el archivo, porque si todo se explica por la existencia de una organización secreta y oscura que no deja huellas, es inútil seguir desatando el balduque de los legajos. Algo así como quien esconde las barreduras debajo de la alfombra, para ahorrarse el esfuerzo de tener que agacharse con el recogedor.
Manuel Parra Celaya. La semana pasada centraba mi artículo en la escenificación del número de los verificadores, que probó una vez más que el PNV sigue recogiendo las nueces. Reconozco que quizás me excedí en mi opinión sobre esos personajes, pero es que uno está muy quemado en todo lo que afecta al separatismo, sea en forma terrorista y violenta, sea de guante blanco, traje y corbata de seda, sea de sacristía.
Javier Paredes. Moría la monarquía visigoda ahogada por el lujo, la riqueza, la molicie, el vicio, la corrupción y el escándalo. Ayuna de principios éticos, todo se había supeditado a criterios puramente materiales. Esta leyenda mora explica mejor que muchos libros de Historia la razón por la que a los musulmanes les bastó con un par de años para conquistar España, la misma tarea en la que los romanos tuvieron que emplear un par de siglos.
Pio Moa. Dadas las evidencias, izquierdas y separatistas deben admitir que, por las extremas circunstancias de una guerra, el terror fue practicado en los dos bandos. Entonces cargan las tintas sobre la represión posterior: afirman que “no vino la paz, sino la victoria”, hablan de hasta más de 200.000 personas supuestamente fusiladas por el delito de ser, también supuestamente, republicanas, y muchas más sometidas a trabajos forzados en campos asimilables a los nazis (no al GULAG, por razones obvias).
César Valdeolmillos Alonso. Establecía recientemente la semejanza existente entre los anfiteatros de la antigüedad clásica y el Congreso de los Diputados. Al igual que cada año se pone en escena La pasión cuando llega la Semana Santa, en el anfiteatro de la Calle San Jerónimo de Madrid, habitualmente se representa en el primer semestre del año esa farsa a la que conocemos como “El debate sobre el estado de la Nación”.
Miguel Massanet Bosch. Así el gran filósofo, ensayista y humanista del siglo XX, de orientación republicana y miembro del movimiento Novecentista; dejaba expuesto su pensamiento sobre lo que debía sostener el progreso de la civilización que, a su juicio, estaba basado en el trabajo y el esfuerzo mancomunado de los ciudadanos, puesto que, sin ello, sería imposible que se mantuviera.
Pablo Úrbez. Que Juan Carlos de Borbón sancionase la primitiva ley del aborto en julio de 1985 supuso un duro golpe para el sector antiabortista. Es cierto, eso sí, que su firma regia terminó por asentar la monarquía parlamentaria que caracteriza nuestra democracia. Gracias a ello, los opositores a la Corona se percataron de que Juan Carlos I era un Rey “molón”, simpático y progre, muy distante del espíritu carca y represivo de sus antecesores. ¿Pero a qué precio?
José-Tomás Cruz Varela. Años atrás, cuando se utilizaba el dedo índice de la mano derecha señalando a alguien, normalmente era para acusarle o censurarle tras ser sorprendido en falta. Actualmente, dicho ademán representa todo lo contrario, es síntoma de premio o reconocimiento, cuya importancia y posteriores efectos depende de la personalidad del señalante.
Se acercan las Europeas y seguimos muy de cerca, y con sorpresa, los pasos de VOX. Porque son muchas las preguntas que los dirigentes de VOX o no contestan o dicen que ya contestarán. Aborto, uniones homosexuales, ¿confederación de España?...