
Javier Paredes. Desgraciadamente, aunque no son frecuentes, tampoco faltan en todos los tiempos los clérigos que anteponen a su vocación y entrega sacerdotal el afán por hacer carrera eclesiástica, lo que suelen complementar con politiqueos de todo tipo… Y en contraste hay otros que llegan a la cúspide muy a su pesar, como es el caso de nuestro protagonista de hoy, el Cardenal Cisneros, que falleció el 8 de noviembre de 1517.
Javier Paredes. Hay el protagonista es el liberal Rafael Riego, que fue ejecutado en la plaza de la Cebada de Madrid, el 7 de noviembre de 1823. A la conclusión del Trieno Liberal, Riego fue perseguido por las tropas de Fernando VII y sus propios hombres le traicionaron y le entregaron a sus perseguidores.
Javier Paredes. Cuando hablamos más de psicología que de moral, algo grave está pasando. La moral (o la ética, como se quiera) tiene que ver con la responsabilidad y la libertad, con la capacidad de hacer el bien y con el terrible poder de hacer el mal. Cuando la moral cede terreno ante la psicología, algo grave está pasando: se ha ensombrecido el sentido de la responsabilidad moral y, sobre todo, el sentido del mal.
Manuel Parra Celaya. ¡Vamos, que nuestros aliados del alma se han desvelado como la vieja del visillo para casi todo el Viejo Continente! Ya no puede haber secreto ni lío amoroso no confidencia de familia que no sea susceptible de llegar a oídos del Sr. Obama, ese icono de los progresistas que se está revelando que tiene los pies de barro, igual que sus antecesores, con el odiado Bush a la cabeza.
Javier Paredes. Hoy el protagonista es Orson Welles, porque el 30 de octubre de 1838, retransmitió por radio el guión adaptado de La guerra de los mundos, novela que había sido escrita por H. G. Wells en 1898, en la que se describe por primera vez una invasión alienígena de la Tierra.
Javier Paredes. El protagonista de hoy no es una persona, sino una ciudad: Pamplona, la capital Navarra de la que tantos estaban pendientes el 31 de octubre de 1813, por la capitulación del general francés Cassan, ya que eso significaba el principio del fin de la Guerra de la Independencia y el triunfo de los españoles sobre las tropas napoleónicas.
Ignacio Torres-Brizuela. Llega Halloween. Tengo el disfraz a punto, la casa donde hemos quedado localizada, y si cualquier cosa, tengo un plan B. A veces compensa ser sociable, cosa de la que te das cuenta cuando ves que más de un grupo requiere tu presencia habitualmente. Tarareando una canción que no tengo ni idea de donde ha salido, decidí consultar las noticias del día. He de admitir, aunque me duela, que no tengo una gran memoria (no para todo, por lo menos). Y he de admitir que hasta que no leí esa noticia no me acordé.
Francisco Torres. En realidad a la izquierda en general y al socialismo en particular los huesos de don Francisco Franco, Caudillo de España, Generalísimo de los Ejércitos -cargo militar y no muestra de peloteo rampante- y Jefe del Estado Español (por cierto España fue Estado en su concepción contemporánea gracias a don Francisco Franco), le importan un pimiento.
Javier Paredes. Catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Alcalá. Tiene razón Furet, porque es posible la existencia de una sociedad católica. Es más, lo lógico es que los católicos aspiremos a construir una sociedad católica. Lo que es imposible de todo punto es construir “la” sociedad católica que exija un único y determinado modelo político y cultural. Por eso ha existido una sociedad católica en la Francia de la Monarquía absoluta del siglo XVIII, en la Polonia comunista del siglo XX o, porqué no decirlo si es verdad y de justicia reconocerlo, durante el régimen de Franco.
Pedro Sáez Martínez de Ubago. Según el DRAE, “salir uno calabazas” es una expresión aplicada a quien no se corresponde con el buen concepto formado de él. Traigo esto a colación porque, en estas fechas, resulta exasperante el recorrer las calles rodeados de esperpénticos monigotes con forma de calabaza o de calabazas reales vaciadas y desperdiciadas como alimento –algo de la mayor inmoralidad en estos tiempos en que en la sociedad se prodigan los famélicos y las instituciones de caridad no dan avasto a deshacer el entuerto a que nos ha conducido una sociedad generadora de estructuras de pecado- para tallarlas como monigotes pretendidamente terroríficos.