
José Mª García de Tuñón Aza. Posiblemente algunos lectores se estarán preguntando quién es esta Rosa que hoy traigo a este medio digital. Pues una escritora, una buena escritora, todo hay que decirlo, que ha ganado los premios Nadal, en 1994, y Planeta en el año 2001. En la época del peor presidente de Gobierno que tuvo España en toda su historia, o sea, Rodríguez Zapatero, fue nombrada directora de la Biblioteca Nacional donde comenzó por pretender retirar la estatua de Marcelino Menéndez Pelayo
Manuel Parra Celaya. El día 11 de septiembre repicaron las campanas de muchas iglesias de Cataluña (no todas, a Dios gracias), en el momento en que se formaba la Vía Catalana, una gran cadena humana reclamando la independencia, y en la que se habían volcado todos los efectivos (y dineros) institucionales, incluyendo, por supuesto, en las dádivas al tupido entramado social, que es subvencionado con largueza inaudita en esta época de crisis y recortes; he leído, como última muestra, una fantasmal asociación de castellanoparlantes a favor de la independencia, que ya son ganas de rizar el rizo y confundir al personal.
Javier Paredes. Un helicóptero sobrevuela el cielo de Madrid porque se ha concentrado en el centro de la capital un enorme gentío, que no deja ver el asfalto desde la confluencia de la calles Joaquín Costa con Raimundo Fernández Villaverde hasta la plaza de San Juan de la Cruz. Se calcula que hay medio millón de personas, cien mil menos de las que se reunieron en Barcelona por el mismo motivo. La autoridades van apareciendo en la tribuna, empezando por las de menor rango.
José Escandell. El 17 de septiembre recién pasado ha publicado Miguel Antonio Goñi un artículo en “Infocatólica” del que no veo que nadie se haya hecho eco. Sin embargo, lo que Goñi cuenta es muy grave. Ruego al lector de este artículo que por un momento vaya al de Goñi y lo lea; es breve.
Ignacio Torres-Brizuela. Como en todos lados, las opiniones son diversas y variadas. Las definiciones de “derechas” e “izquierdas” no son suficientes para abarcar la pluralidad de opiniones que se encuentran. Aunque eso no evita que las opiniones se polaricen, pues se dan casos extremos de opiniones políticas.
Pero hay un algo en los que todos los jóvenes concuerdan: ninguno está dispuesto a tolerar más los escándalos de la política.
Ignacio Torres. Hablo en nombre de muchos jóvenes informados al redactar este artículo. Tanto en el nombre de estudiantes de Periodismo como filólogos, hasta alumnos de Bachillerato preocupados por el mundo. Como bien ya ustedes sabrán, Los Estados Unidos de América, los E.E.U.U., intervienen militarmente en un remoto país conocido como Siria. ¿El Casus Belli? Un bombardeo, el 21 del pasado agosto, con armamento químico sobre Damasco. Un ataque que ha causado verdaderos estragos en la población civil al causar la muerte de 1.300 de estos últimos, entre los que se encuentran un buen número de niños y bebes.
Francisco Torres García.- Tengo la impresión de que de muy poco sirve tratar de refutar las mentiras/mitos pseudohistóricos puestos en pie por el nacionalismo catalán en los últimos cuarenta años. Creo que para la inmensa mayoría de quienes se manifiestan proclives a la secesión esos mitos carecen realmente de importancia, manteniendo su posición aunque estos se derrumbaran.
Pablo Martin Tharrats. La Vía España nace con la clara voluntad y con el único objetivo de trabajar en favor de la unidad de España. La Vía España debe aglutinar a los españoles que vivimos en Catalunya que tenemos otra opinión diferente de la que nos quieren imponer.
La Lupa del YA. Habitantes de Gibraltar y trabajadores que cruzan la forntera van a pedir al Papa Francisco que interceda por ellos y pida al gobierno de España que se acaben los conroles en la verja. Esta información nos lleva a dos reflexiones:
Miguel Massanet Bosch. Bien, supongo que el señor Rajoy habrá felicitado a sus consejeros sobre el tema catalán, es posible que aún siga pretendiendo que el señor Mas, aupado a los hombros de la cadena catalana para la independencia del país, se vuelva razonable y se conforme con unos pocos millones de euros de subvención para renunciar a su proyecto soberanista.