
César Valdeolmillos Alonso. El mundo islámico se asemeja a las entrañas de un volcán en los momentos previos a entrar en erupción. Se agita y convulsiona buscando la salida para la energía destructiva que alberga en su interior. En su proceso liberador de la bravura contenida, el magma albergado en sus simas, no solo destruye cuanto encuentra a su paso, sino que finalmente en su expansión, arrasa y sustituye la tierra fértil por la devastadora imagen ofrecida por los lagos, cascadas y fuentes que configura la infecunda roca volcánica.
José-Tomás Cruz Varela. Nada más desacertado que el pertinaz empeño por parte del PP en torno a la pretendida falsedad de los documentos de Barcenas, insistiendo en que la única contabilidad real del partido es la auditada por el Tribunal de Cuentas. Supina incongruencia en función de que cualquier auditoria, solo podría emitir diagnosticos a través de la documentación que se le facilita, pero nunca pronunciarse sobre lo que se le oculta o desconoce.
Miguel Massanet Bosch. Es posible que esté equivocado y que las fotografías que veo publicadas en la prensa tengan para mí un significado distinto del que les pueda dar el resto de quienes las puedan contemplar pero, que quieren que les diga, si estas mozas que, en los San Fermines, veo cabalgando a hombros de sendos mastuerzos, agitando con aire festivo sus blusas y mostrando la mayor parte de sus pechos, apenas cubiertos por minúsculos sujetadores, están siendo acosadas, tendré que reconocer que las apariencias son muy otras y más parece que son ellas las que intentan llamar la atención masculina hacia si mismas, que no que sean acosadas ni manoseadas por los jóvenes que las rodean.
Angel Boya. En España nadie quiere ser identificado con Sancho Panza ni siquiera los que se comportan como Sancho, es decir aquellos que están dominados por el egoísmo materialista más exagerado. En el continuo Don Quijote y Sancho nos situamos todos los españoles. Unos más cerca de El Quijote, otros de Sancho Panza, pero ahí estamos todos con distintas proporciones de uno y otro.
Manuel Parra Celaya. Por si algún español despistado no se ha enterado, los promotores del separatismo catalán han organizado para el próximo 11 de septiembre una gigantesca cadena humana que rodee toda Cataluña, como símbolo de su voluntad inequívoca de segregación. El tejido social de que disponen dichos promotores está hace muchos años urdido y generosamente bañado desde las arcas públicas, por lo que en todos los pueblos se está preparando el terreno con sesiones informativas al respecto. Así pues, en la fecha de la diada, nos veremos, unos encerrados y otros separados, por miles de personas que unirán sus manos en clara manifestación de apartheid.
Manuel Parra Celaya. Tengo para mí, y me imagino que para cualquier hijo de vecino, que uno de los placeres de las vacaciones consiste, junto a la posibilidad de conocer lugares, en comunicarse con las personas. Dicho de otro modo: conocer, no solo el paisaje, sino el paisanaje.
José Mª García de Tuñón Aza. Se discute estos días la reforma del aborto propiciada por Gallardón que sería casi un punto y seguido de la que nos dejó de herencia Rodríguez Zapatero. Con este motivo toda la progresía española juega sus cartas para dejar las cosas como estaban y si acaso ir todavía un poco más allá en sus intenciones.
Miguel Massanet Bosch. “Tanto la mentira es mejor, cuanto más parece verdadera; y tanto más agrada, cuanto tiene más de lo dudoso y posible” (Miguel de Cervantes.)
Blas Piñar. La muerte no es el final; es tan sólo la conclusión de una etapa, y por eso no me extraña que exista un sacramente que la tenga presente. El católico sabe que en la frontera que separa el tiempo de la eternidad hay una puerta –la muerte- que se abre para dar paso al hombre. El hombre no es eterno, pero es inmortal. Nace en el tiempo, pero el tiempo termina allí donde esa puerta se abre para su alma, que es un soplo divino, como nos recuerda el Génesis (Gn. 2,7).
Manuel Parra Celaya. Pues he aquí que el Muy honorable Presidente de la Generalidad de Cataluña se hizo las fotos de rigor en el Monasterio de San Daniel, en Gerona, con motivo de la rehabilitación de sus venerables muros. En la instantánea aparecida en la prensa se ve a un Artur Mas sonriente, rodeado de monjitas, igualmente contentas, una de las cuales sostiene los pliegues de la senyera entre sus manos como si fuera a venerarla con idéntica unción que si se tratase de las reliquias de algún santo ( autóctono, por supuesto).