
Isabel Caparrós Martínez. Mucho han cambiado las cosas, sin duda. Como solía oír a los mayores en mis tiempos de niña, los tiempos ya no son los que eran. Y no quiero imaginarme qué dirían aquellos mayores ahora ante el panorama de tanto circunloquio, cuentachiles, a los que no se han mirado con cuentahílos, como debió ser, como se le hace a cualquier currante con salario mínimo interprofesional, afortunado al fin, y, faltando a su diligencia debida en el desempeño de sus funciones las cuales tienen como objeto principal respetar el bien ajeno, el de los ciudadanos, y no hacer peligrar aquél, nos ha llevado donde estamos.
Miguel Massanet Bosch. No sé cuantas personas se sentaron ante el televisor a ver, una vez más, este concurso de Eurovisión; pero si sabemos que, al menos fueron un millón menos que en el 2012. Debemos confesar que cada año conscientes de que nuestros enviados van a fracasar de nuevo, nos seguimos apuntando a este evento, quizá por una cierta nostalgia de aquellos tiempos en que aquella adolescente italiana, Gigliola Cinquetti, nos confesaba que “no tenía edad para amar” algo que, hoy en día, conociendo a nuestra juventud, sería como para que lo dijera una niña de diez años y aún con reservas.
Max Silva Abbott. Pese a que nuestra época se enorgullece del valor de la tolerancia, solapadamente se está volviendo cada vez más intransigente respecto del dolor, del defecto y la limitación en los seres humanos, lo cual ha ocasionado diversas prácticas incompatibles con dicho valor.
Redacción. Los lectores consideran que no es necesario la concesión de una calle en Madrid con el nombre de Margaret Thatcher. Así lo considera hasta un 75 % de las personas que han participado en la encuesta, por sólo un 18 % que considera que sí se debería dar una calle de Madrid a la política inglesa.
La Lupa del YA. Llegan informaciones de que el PP está dividio por el aborto, y no por su supresión y alcanzar aborto 0. Simplemente por modificaciones a la actual ley. ¿Es esta la verdadera cara de un PP repleto de liberales y relativistas?
Miguel Massanet Bosch. No veo que, a la TV1, le corresponda lavar la cara de la Casa Real, así como tampoco nos parece bien que, en diversas cadenas autonómicas, se dediquen a lavar el cerebro de la juventud con documentales manipulados y, evidentemente, de procedencia comunista sobre los sucesos de la Guerra Civil española, vertiendo alabanzas, por supuesto injustificadas, manipuladas y tendenciosas sobre los “rojos”, en un intento de ocultar lo que fue la realidad de lo que ocurrió en aquellas fechas.
Pedro García. En cuanto a la posibilidad de que hubiera obispos entre los manifestantes contra el matrimonio homosexual en París, y su propia presencia, el cardenal de la ciudad señalaba: “No se aún cómo pero haré algo.Lo que ha quedado muy claro en lo que dijimos a la salida de nuestro encuentro con el presidente de la República –nosotros, es decir los representantes de diferentes religiones–, es que no estamos ante un fenómeno religioso opuesto al gobierno.
Miguel Rivilla San Martín. Me viene a la memoria en esta fecha del 2 de Mayo, fiesta de Móstoles, el accidente sufrido en esta localidad por el presidente del PP, señor Rajoy con la presidenta de la Comunidad madrileña, Esperanza Aguirre en un helicóptero, hace unos años. Ambos salieron ilesos. Públicamente confesaron que se encontraban vivos de milagro
Pedro Sáez Martínez de Ubago. Dice un conocido refrán que “de fuera vendrá quien bueno te hará” y algo así parece que ha ocurrido con aquel coco de la política llamado Alfonso Guerra, famoso por sus exabruptos y el aparentemente bonancible y socarrón Mariano Rajoy.
Manuel Parra Celaya. ¿Recuerdan ustedes Brigadoon, un delicioso musical de Vincenti Minnelli, de 1954, en el que Gene Kelly y Van Johnson desgranaban pasos de baile y canciones para delicia del personal? El argumento se basaba en una leyenda: una aldea escocesa, sometida a un hechizo, aparece un día cada cien años, y allí caen, perdidos, dos cazadores americanos; la aldea conserva todo su tipismo anacrónico, sin mescolanza alguna de lo foráneo ni de la modernidad, y así tiene que suceder por los siglos de los siglos; la condición es que nadie escape al mundo exterior, porque entonces aquella vida privilegiada en un pasado permanente se borraría definitivamente.