Sin perdón
Javier Benegas.
Después de la desproporcionada euforia vivida tras los resultados de las elecciones en Galicia y País Vasco, Mariano Rajoy ha puesto de nuevo al Partido Popular en su sitio, apartando el cáliz de una posible moción de censura y trasladando el envite a los ciudadanos de a pie, con un par – Gónzalez Pons dixit -.
Los voceros de la “derecha sin complejos” deben marcharse para despejar el camino a la sociedad civil
Javier Benegas. 26 de febrero.
Los presuntamente más combativos y valientes de todos cuantos se han bautizado a sí mismos como “creadores de opinión”, Pedro J. Ramírez y Federico Jiménez Losantos, se quedaron afónicos este pasado sábado 14 de febrero. Tras años de arrogarse el título de defensores de la derecha sin complejos y del liberalismo de pura cepa, ellos que nunca se callan, los voceros del reino, han devenido en periodistas silenciosos y sospechosamente apocados cuando tocaba tirar de convicción y demostrar entereza para dar fe de un gesto de soberanía popular.
















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


