49 muertos más tras otro atentado terrorista talibán
Redacción Madrid. 24 de agosto.
Al menos 49 personas perdieron la vida en los últimos incidentes violentos registrados en las últimas horas el conflictivo valle de Swat, en el noroeste del país.
Por un lado, al menos 35 milicianos y cuatro soldados han fallecido en un enfrentamiento tras una emboscada, después de que un atentado suicida acabara con la vida de al menos ocho agentes de Policía en una comisaría de la misma región. A todo ello, hay que añadir otro ataque con bombas contra un puesto policial en Barikot, que ha matado a dos civiles.
El enfrentamiento se cobró la vida de los 35 milicianos, después de que un terrorista suicida talibán empotrara su coche bomba contra una comisaría en el valle, donde hallan refugio elementos criminales y guerrilleros talibán que cruzan la cercana frontera con Afganistán. Posteriormente, una patrulla militar resultaba emboscada por milicianos, lo que derivó en un intenso combate.
"Cuatro de nuestros soldados han sido hechos mártires, mientras que hemos matado a 35 milicianos y atacado varios de sus escondites", según el mayor Nasir Ali, del departamento de Información del Ejército paquistaní.
El atentado previo con coche bomba dejó, además de los ocho agentes fallecidos, otros diez heridos, aunque la cifra de víctimas podría aumentar. "Mucha gente sigue bajo los escombros", apuntó el oficial Subhan Khan. Un portavoz talibán reclamó la responsabilidad de su grupo en el atentado y prometió perpetrar nuevos ataques si el Ejército paquistaní no cesaba sus operaciones en la zona.
Paralelamente, un cuarto ataque en el pueblo de Barikot --al oeste de Mingora, la principal ciudad del Valle-- dejaba dos civiles muertos y tres niños heridos en lo que era, hasta el pasado año, uno de los principales destinos turísticos de la región.















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


