Aprome pide el voto para AES a los melillenses de origen español
Redacción Madrid. 24 de marzo.
José González Orell, presidente de la Asociación Pro Melilla (Aprome), ha pedido a los melillenses que voten a Alternativa Española (AES) en los próximos comicios Europeos. Aprome es una asociación socio-política, con 39 años de existencia, que tiene como objetivo la españolidad cultural y social de Melilla, informa Alerta Digital.
Orell justificó así su petición de apoyo a AES para las Europeas. "PSOE y PP nos han engañado muchas veces y no han impedido la marcha de miles de melillenses a territorio peninsular, uno de los mayores trasvases demográficos en la historia de la Unión Europea. De ahí que decidamos dar nuestro voto a una formación nueva, que habla nuestro mismo idioma y que pretende oxigenar nuestro asfixiante espacio político".
El presidente de Aprome aclaró que su asociación fue una de las primeras entidades civíles registradas tras la muerte de Franco y que en ella militan personas de ideología contrapuesta: "Yo mismo me considero un hombre de izquierda; profundamente decepcionado, pero de izquierda. Pero creo que ha llegado el momento de que se produzca en España y en toda la Unión Europea una alternancia distinta a la que representan los partidos y grupos tradicionales. Es la hora de que los partidos clásicos dejen de ostentar el monopolio de los votantes, y que éstos se decanten por opciones nuevas que representen lo mismo que AES: compromiso con España y todos sus pueblos; vigencia de determinados valores y principios y respaldo a un país socialmente más justo".
González Orell lamentó el panorama actual de la ciudad de Melilla, "carcomida por la corrupción y el narcoislamismo", y pidió a AES que incluya en su programa político para las Europeas "el reconocimiento de los más de 35.000 españoles nacidos en Melilla que, desde 1.980, han abandonado la ciudad por motivos casi siempre ajenos a su voluntad". Entre dichos motivos, se refirió a la disminución del número de funcionarios; el desmantelamiento de la tropa y la caída de decenas de negocios vinculados indirectamente a ella o la concesión de miles de documentos españoles de identidad a marroquíes de origen, en muchos casos de forma fraudulenta. "Se ha dado el caso", explica, "de alcaldes de ciudades marroquíes a los que se les dio el documento nacional de identidad. Incluso al vicepresidente del Partido Marroquí Liberal, Abdelmounin Chouki, le fue entregada la nacionalidad española y posteriormente retirada, tras la denuncia de un periódico".
Orell pidió a los dirigentes de AES que se comprometan a revisar, "una a una", todas las nacionalidades que han sido concedidas en Melilla desde la ley de extranjería aprobada en 1.986 y pidió al secretario general de esa formación, Rafael López-Diéguez, que visite la ciudad autónoma para recabar "información de primera mano sobre cuál es su situación".















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


