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Diario YA


 

Atleti y liga

Fernando Ballesteros. 8 de abril. Había algún vecino de grada que no lo podía creer. Y es que prefería pensar que la vista y los rigores del primer anfiteatro le estaba traicionando, que no era posible lo que sus ojos se empeñaban en confirmar. Yo, que ya veo mejor de lejos que de cerca,  tuve que corroborar la noticia: si, era Seitaridis. El domingo, el Cafú heleno volvió a saltar al Vicente Calderón con la rojiblanca puesta. A esas alturas, el Osasuna ganaba 1-2. Eran las seis de la tarde de otro domingo de verguenza para la parroquia rojiblanca que asiste atónita a una humillación tras otra desde hace ya décadas. Se lo digo yo, en medio de este panorama, un 2-4 más o menos, no es lo sustancial. El sonrojo sobre el césped es sólo una consecuencia más, no será causa de nada.

Lo que habría que analizar es como ha llegado el, en otros tiempos, tercer equipo de España a ser una caricatura sin aspiraciones, sin identidad y sin futuro. Y sin debate, claro, porque cualquier intento lo termina el sesudo contertulio deportivo de turno con la mítica frase "el club es de ellos" y si alguien está disconforme que lo compre. Pues nada, todos contentos, entre todos hemos convertido al Atlético de Madrid en ésto.

Y a otra cosa, que el debate sobre los colchoneros es estéril y, además, "no vende". Discutamos 45 minutos sobre Guti y Juande. Dejémonos la vida en tan trascendental asunto. Que gritos, como se ponen. Unos con el "14", otros con el manchego y todos al borde del ataque y dejando a la Patiño a la altura de un Miguel Angel Lotina si de sosiego hablamos.

Y si queda tiempo, hablemos de la persecución, de los seis puntos y de los 27 en juego. De la liga, vamos, porque a eso ha quedado reducido un campeonato de lo más flojo que recuerdo. El Real Madrid, sin alardes, ha cosechado 40 de los últimos 42 puntos en juego. Esa marca sólo está a la altura de un Madrid histórico, casi de fábula, algo que estarán conmigo no es propio de este equipo de Juande. Lo del Barcelona no extraña y, aún así, su rodillo, sus "manitas" antes del descanso, su superioridad insultante y los cerca de cien puntos con los que va a terminar el curso, también invitan a la reflexión.

Y todavía tengo que escuchar lo de "la mejor liga del mundo". Los del fútbol gratis, los de las retransmisiones en canales del hogar se han empeñado con la pesada y falsa cantinela. Algunos son tontos, creen que se dirigen a tontos o las dos cosas.

La historia es que la liga española tiene a dos equipos más superiores que nunca, cuando antaño, se recriminaba a la Premier que había cuatro muy por encima del resto. Y en nuestra habitual prepotencia, nos hemos reído mucho de la liga italiana, ahora en los malos tiempos pero también en los buenos. Muchísimas veces he escuchado la reflexión del gran mérito que supone tragarse un Catania-Udinese. Claro, supongo que Italia se paralizará un domingo cualquiera ante la llegada de -con todos mis respetos- un Rácing-Sporting. Apasionante para cualquier chaval napolitano, no me cabe la menor duda. 

 

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