Benigno Blanco, Jaime Urcelay y Alfredo Dagnino hablan sobre la familia y la educación
Redacción Madrid. 29 de enero.
“Una respuesta a la emergencia educativa”. Así se titula la intervención que esta tarde tendrá el presidente de Profesionales por la Ética, Jaime Urcelay, en el marco de la convocatoria del Pacto por los Derechos y las Libertades. La cita es a las 19:30 horas en el Salón de Grados de la Universidad CEU San Pablo (Julián Romea, 23).
Además de la intervención de Urcelay, tomarán la palabra el presidente del Foro Español de la Familia, Benigno Blanco que hablará sobre “Los retos del siglo XXI para la familia”; el médico, presidente de PROVIDA Madrid y profesor de la Universidad Autónoma, Jesús Poveda, que analizará el “Respeto a la vida como don de Dios”; y el presiente de la Asociación Católica de Propagandistas y de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, Alfredo Dagnino, quien abordará el tema de “Laicidad y Laicismo; libertad religiosa”.
A punto de cumplir cuatro años, el Pacto por los Derechos y las Libertades es una plataforma creada para aunar criterios y formas de actuación en orden a un mejor servicio a la sociedad y conseguir que sea realmente más justa, más respetuosa. Se creó bajo el deseo de unidad de acción de un numeroso grupo de entidades asociativas y movimientos, tanto confesionales como aconfesionales, que comparten un amplio sustrato de valores. Entre estos valores, destacan la afirmación de que la familia y la vida son anteriores a cualquier forma de gobierno y a cualquier ideología política.
















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


