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Diario YA

Cada minuto cuenta a la hora de viajar

Todo el mundo ha viajado alguna vez a una gran urbe, y la mayoría se han sentido un poco abrumados al ser conscientes de que por falta de tiempo o porque preveían que la ciudad en sí sería menos caótica se olvidaron de consultar y planificar la movilidad en la ciudad. En algunos casos, la oferta de transporte público que incluye autobuses, metro y tranvía es tan amplia que uno no sabe cuál es la mejor opción y que le lleva a decantarse por un taxi que empleará el trayecto habitual en sus traslados, algo que en hora punta puede llevarle a una gran demora en su llegada, lo que adquiere especial importancia en los viajes de negocios. Sin embargo, y como indican desde Be My Driver “existe una alternativa a todas estas opciones que es contar con nuestros servicios. Nosotros garantizamos la mayor comodidad y discreción. Además, contamos con una plantilla de expertos conductores que garantizan la rapidez del servicio, ya que son conocedores del callejero, con lo que se consigue evitar atascos y retenciones”.
Y es que, viajar a una gran urbe como puede ser la capital de España, es algo muy habitual tanto para nacionales como para turistas extranjeros. Los que visitan Madrid por negocios, están sometidos a un gran estrés desde el minuto uno y es que su viaje suele estar calculado al milímetro (llegada al aeropuerto a esta hora, traslado a la empresa, la reunión es a las xxx horas y en cuanto termine regreso al aeropuerto pitando y rezando para no perder el avión). Según Be My Driver “nuestros servicios son especialmente codiciados por los hombres de negocios que no pueden perder ni un segundo con las cosas que no dependen de ellos”.
No obstante, cuando uno acude a Madrid para disfrutar de su amplia oferta cultural, de los incontables locales de ocio y restauración o simplemente para visitar las múltiples tiendas de todo tipo, el no perder tiempo al trasladarse de un lugar a otro supone un plus para cualquiera. Y es que, no en pocas ocasiones al viajar a una gran urbe desconocida, el visitante pasa más tiempo dando vueltas para encontrar un lugar concreto que disfrutando de las maravillas que ofrece la ciudad que le acoge.