De la Vega anuncia que la Fiscalía recurrirá la decisión de desvelar la identidad de las mujeres que abortan
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, anunció hoy que la Fiscalía va a recurrir la decisión de la Audiencia Provincial de Barcelona que obliga a desvelar la identidad de las mujeres investigadas por interrumpir sus embarazos en la clínicas del doctor Carlos Morín, a las que quiso enviar un "mensaje de tranquilidad" que hizo extensivo a la sociedad en general.
La 'número dos' del Gobierno hizo este anuncio durante un acto sobre Igualdad organizado en el marco del 37 Congreso Federal que el PSOE celebra hasta mañana en Madrid, y en el que estuvo acompañada entre otras por la ministra de Igualdad, Bibiana Aído.
Para De la Vega, la decisión la Audiencia de Barcelona es "inaudita, inaceptable y vulneradora de los derechos fundamentales de las mujeres". Nada ha dicho, en cambio, la vicepresidenta del Gobierno sobre los derechos fundamentales de los no nacidos.
DiarioYa.es les contaba esta semana que el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil había detectado "ADN nuclear humano" en los "hisopos aplicados por los desagües de la Clínica Ginemedex" de Barcelona. Un hallazgo que se enmarca en el caso de las clínicas abortivas que fueron denunciadas meses atrás por parte de varias asociaciones católicas y "provida" por llevar a cabo, presuntamente, diversas irregularidades en las "interrupciones de los embarazos", desde tirar a los contenedores de basura restos de niños no nacidos hasta conectar trituradoras a los desagües de los centros para deshacerse de ellos.















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


