El Parlamento iraquí aprueba la presencia de tropas extranjeras hasta julio de 2009
Redacción Madrid. 23 de diciembre.
El Parlamento iraquí aprobó hoy la medida que permite la presencia en el país de las tropas extranjeras no estadounidenses más allá del mandato de Naciones Unidas, que expira el próximo 31 de diciembre, hasta julio del año que viene, según informó el vicepresidente de la Cámara, Jalid al Attiya.
"El proyecto ha conseguido la mayoría de los votos. Autorizamos al Gobierno a tomar todas las medidas necesarias referentes a las fuerzas extranjeras no estadounidenses", explicó Al Attiya, quien añadió que, por tanto, el Parlamento autoriza a las tropas a quedarse en el país hasta finales de julio de 2009.
La votación tuvo lugar después de que dimitiera el presidente de la Cámara, el suní Mahmud al Mashadani. Tanto los diputados chiíes como los kurdos habían exigido la renuncia de Al Mashadani por haber insultado a los vicepresidentes la semana pasada.
El conflicto surgido en el Parlamento por las palabras del ahora ex presidente había retrasado la votación de la propuesta que permite a las tropas extranjeras no estadounidenses, que abandonarán Irak para finales de 2011, permanecer en el país más allá de la semana que viene. En Irak hay desplegados actualmente soldados de la OTAN, de Australia, Reino Unido, El Salvador, Rumanía y Estonia.
















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


