Garzón sale del hospital
Redacción Madrid. 21 de febrero.
El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón recibió hoy el alta médica alrededor del mediodía tras sufrir ayer una crisis de ansiedad e ingresar en las urgencias de un centro sanitario de Madrid, según informaron a Europa Press fuentes cercanas al magistrado.
Garzón, que presentaba un cuadro de tensión muy alta cuando llegó a las instalaciones sanitarias, abandonó la Audiencia Nacional poco después de las 14.30 horas del viernes sufriendo una congestión y con una mano en el pecho, según señalaron testigos presenciales.
Al llegar al hospital, Garzón fue sometido a varias pruebas analíticas y trasladado posteriormente a la unidad coronaria del centro, donde permaneció en observación. Allí, fue medicado para mejorar su situación.
Tras permanecer durante toda la noche en observación, los médicos decidieron esta mañana dar el alta médica al juez, que abandonó el centro médico en torno al mediodía para continuar la recuperación en su domicilio.
En la actualidad el juez se encuentra investigando la denominada 'Operación Gürtel', en la que se encuentran imputadas 37 personas por una presunta trama de corrupción y tráfico de influencias que habría ofrecido "dádivas y sobornos" a funcionarios y autoridades de administraciones del PP en las comunidades de Madrid y Valencia a cambio de favores políticos.















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


