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Diario YA


 

profundo desasosiego y malestar por la espiral de violencia verbal

Habla la Guardia Civil: "Sólo tenemos una valla y material antidisturbios"

Desde la Unión de Guardias Civiles, UniónGC, segunda fuerza asociativa en la Guardia Civil, mostramos nuestro profundo desasosiego y malestar por la espiral de violencia verbal a la que asistimos sobre la cuestión de Ceuta.

Nuestra misión es evitar la entrada de inmigrantes. Para ello sólo tenemos una valla y material antidisturbios. Y esto ya era así siendo Rubalcaba ministro del Interior, incluidas las concertinas. El Sr. Rubalcaba conoce los protocolos pues básicamente son los mismos desde que él era ministro. UniónGC, que no es sospechosa de ser sicario del PP, como de ningún otro, no comprende como ahora se rasga las vestiduras, cargando con saña contra los guardias civiles, pues conoce nuestro trabajo. Es obsceno. Nos produce profunda decepción, nos defrauda, la expresión utilizada por el Sr. Marcelino Iglesias afirmando que tiroteamos inmigrantes. Es un ejercicio de irresponsabilidad inmenso usar esa expresión. Si hubieran sido tiroteados por la Guardia Civil ninguno habría llegado vivo a la playa. La Guardia Civil jamás tirotea a nadie, salvo para repeler una agresión armada. Eso se ha producido en muy contadas excepciones y casi todos con ETA, defendiéndonos. Los guardias civiles han sido tiroteados, no tirotean.

Jamás, hasta hoy, habíamos valorado iniciar acciones legales contra políticos. Además, pediremos una reunión con el PSOE. Una cosa es la confrontación política a la que unos y otros nos tienen acostumbrados y otra es mancillar y humillar a los guardias civiles, los mismos que han servido en Ceuta gobernando unos y otros, de los que recibían órdenes.

No es la primera vez que algún inmigrante, alentado por algún colectivo, dice que en el agua le disparamos a dar. Les aseguran que si declaran eso, aun siendo mentira, tendrán acogida en España. Si recibieran en el agua el impacto en la cabeza de una pelota de goma, además de las lesiones que tendría, no viviría para contarlo. Perdería el conocimiento o quedaría gravemente aturdido con lo que se ahogaría. Además de ello, las que impactan en el agua no rebotan y jamás se dispara sobre territorio marroquí, donde fallecieron. Por eso, sólo dicen lo que les dicen que digan. Si hubiésemos disparado contra ellos, ninguno habría llegado a la playa. En cambio, ellos nos apedrean.

Buscan una vida mejor. Están desesperados y lo seguirán intentado, aun con los medios disuasorios. Algunos políticos pretenden mirar para otro lado cuando olvidan que ellos han formado parte de la decisión de poner la valla y a la Guardia Civil, a la que le han dado material antidisturbios para evitar la entrada. Ahora arremeten contra nosotros pero no proponen modificaciones legales. ¿Cómo debemos impermeabilizar la frontera? Lo único que han conseguido es que cunda el desasosiego entre los agentes. Por eso, desde el lunes tenemos 150 inmigrantes más en Melilla. En otras circunstancias no serían tantos pero la desmotivación es tal que nadie quiere actuar. El efecto llamada de los políticos ha hecho el resto. Las mafias han visto el momento y tendremos en breve oleadas de inmigrantes. Ahora que han visto lo que ha pasado en la entrada por mar, aumentarán las entradas por ahí. Ningún agente será un obstáculo. Como final, resulta paradójico que ningún ayuntamiento gobernado por ninguna fuerza política de las que ahora sólo ven culpables en la Guardia Civil se haya ofrecido para acoger a inmigrantes.
 

Etiquetas:ceutaguardia civil