Juan Ramón Quintás critica el "esperpento" en Caja Madrid
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Redacción Madrid. 26 de marzo.
El presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), Juan Ramón Quintás, reiteró hoy "el esperpento" que supone el intervencionismo público en Caja Madrid, "el más descarado" que recuerda en sus 26 años de experiencia en el sector financiero.
Quintás se reafirmó en sus críticas lanzadas el martes por la disputa abierta en el seno de la entidad madrileña en contra y a favor del actual presidente, Miguel Blesa.
En declaraciones a los medios antes de inaugurar la jornada 'Educación Financiera, compromiso de las cajas de ahorros', Quintás confirmó sus palabras del martes. Ante las declaraciones del del consejero de Economía y Hacienda de la Comunidad de Madrid, Antonio Beteta, en las que calificó de "bochornosas" las acusaciones de Quintás y le acusó de actuar como "un 'lobbysta' en defensa de los intereses de los ejecutivos que le pagan". Beteta le instó a rectificar públicamente, pero el presidente de la CECA hoy rehusó dar marcha atrás. "Mis palabras ya saben cuáles son y las pueden consultar en la red y son las que he dicho y sigo pensando", subrayó.
Además, Quintás aseguró que siente el abandono del subgobernador del Banco de España, José Viñals, quien deja su cargo para ocupar el puesto de consejero Financiero y director de Asuntos Monetarios y Mercados de Capitales del Fondo Monetario Internacional (FMI), en sustitución de Jaime Caruana, quien a su vez se convertirá en director general del Banco de Pagos Internacionales a partir del 1 de abril. No obstante, el presidente de las cajas de ahorros afirmó que "es una satisfacción para los economistas españoles ver que un colega ocupa un puesto de máximo nivel en el extranjero".
Para Quintás, Viñals es "un profesional excelente, de los mejores de España" y alabó la "magnífica labor" que ha realizado en el Banco de España. "Lo ha hecho magníficamente aquí y lo hará allí, y le deseamos la mejor suerte", recalcó Quintás.















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


