Karadzic asegura que ha estado "secuestrado" durante tres días
Redacción Madrid. 31 de Julio.
Karadzic, que fue detenido en Belgrado la semana pasada tras permanecer más de 11 años huido, se enfrenta a cargos de genocidio, crímenes contra la Humanidad y crímenes de guerra por el asedio de 43 meses a Sarajevo y la masacre de 8.000 varones musulmanes en la localidad de Srebrenica, la peor matanza de civiles en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
Comenzó sereno, hablando en serbio, dando respuestas cortas y en ocasiones incluso con alguna broma irónica, pero poco a poco se fue animando y terminó la audiencia en tono desafiante.
Después de pedir que se pasara por alto la lectura de los cargos, Karadzic dijo que decidirá declararse culpable o inocente una vez que los haya estudiado.
Karadzic declaró que su detención fue ilegal. "En Belgrado fui arrestado de forma irregular. Estuve secuestrado tres días... No tuve derecho a una llamada telefónica ni siquiera a un sms", afirmó.
Además, criticó al antiguo mediador estadounidense en Bosnia Richard Holbrooke, arquitecto del tratado de paz que puso fin a la guerra en Bosnia e insinuó que teme por su vida. "Si Holbrooke quiere mi muerte y lamenta que no haya sentencia de muerte en este tribunal, quiero saber si su brazo es lo suficientemente largo como para alcanzarme aquí", manifestó.
"ASESOR INVISIBLE"
Al inicio de la comparecencia, el juez Alphons Orie preguntó al acusado: "Es usted Radovan Karadzic, ¿no es así?". Después, el magistrado constató al ex presidente serbobosnio estaba solo en el banquillo de los acusados, y éste contestó, sonriendo: "Tengo un asesor invisible, pero he decidido representarme a mí mismo".
Ante el ofrecimiento que le hizo el juez para que se leyera la acusación, el ex presidente serbobosnio respondió que no estaba "interesado en que nadie más lea la acusación", y pidió ver el nuevo texto que los fiscales están preparando, tras lo cual pidió más tiempo al tribunal para estudiar los cargos presentados en su contra. El caso se reanudará el 29 de agosto.















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


