La embajada dominicana premia el esfuerzo de trece alumnos dominicanos
Tamara Laborda. 25 de febrero.
El consejero de Inmigración y Cooperación, Javier Fernández-Lassquetty, ha acudido a la entrega de los premios al Mérito Escolar 2008 en los que se ha premiado a los trece estudiantes dominicanos residentes en la Comunidad de Madrid que más han destacado por sus altas calificaciones y su buena conducta. Con motivo de la conmemoración del 65 aniversario de la independencia de la República Dominicana, su embajada ha premiado un año más a un número de participantes mayor que el del año pasado gracias a la ayuda de la Comunidad de Madrid.
Según la encargada de negocios de la embajada dominicana, Maricel Cismora, este premio simboliza la educación como instrumento para crear una buena igualdad de oportunidades. En primer lugar, se han hecho menciones especiales al mérito y la superación en las que se ha tenido en cuenta a los alumnos que más han progresado en el proceso de integración. Después, se ha premiado por alto rendimiento continuado a tres estudiantes por sus altas calificaciones. Por último, han recibido un premio especial dos estudiantes con excelentes calificaciones, aunque lo normal es que en esta última distinción solo se seleccione a un estudiante.
Durante el acto, la consejera de negocios de la embajada, ha señalado que tanto las escuelas como las familias tienen un papel importante en la educación de los niños, haciendo hincapié en especial papel de estos padres que “en su día lo dejaron todo para buscar un país mejor lejos de su lugar de origen”. “Hoy, pueden estar orgullosos del resultado de este esfuerzo”, ha concluido.
















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


