Los curas polacos proponen convertir San Valentín en "Día de la pureza"
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Redacción Madrid. 14 de febrero.
Sacerdotes polacos se oponen a la forma en la que se celebra actualmente el Día de los enamorados, y proponen a los jóvenes que renuncien a las tarjetas con corazones y los I love you, y apuesten por un 14 de febrero diferente y celebren el Día de la pureza, informa Religión Digital.
"Queremos convencer a la gente joven para que opte por el amor verdadero", explicó el religioso Marcin Baran, en declaraciones que recoge hoy el diario Polska.
Dejar a un lado San Valentín y unirse al Día de la pureza significa abandonar las visiones comerciales de los sentimientos y apostar sinceramente por otros valores, entre ellos mantener la castidad hasta el matrimonio.
Los autores de esta revolucionaria propuesta son los sacerdotes del santuario de Karolina Kózkówna (sur del país), uno de los más importantes, quienes opinan que el 14 de febrero está dominado por los regalos y los simbolismos vacíos y olvida que el amor es una relación de entrega mutua entre dos personas maduras.
Lo cierto es que el Día de los enamorados se celebra con mucha intensidad en Polonia, especialmente tras la caída del comunismo, donde las tarjetas con frases de amor eterno, los globos con forman de corazón y las cajas de bombones se apoderan de la geografía urbana durante toda la jornada.
Frente al consumismo de los sentimientos destaca este santuario, donde los sacerdotes veneran a la beata Karolina Kózkówna (1898-1914), una catequista polaca, mártir de la pureza, cuya fiesta se celebra cada 17 de julio.
En el santuario, además, se puede comprar el famoso anillo de Karolina Kózkowna, símbolo con el que las jovencitas polacas muestran con orgullo su elección por la castidad y la pureza antes del matrimonio.
















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


