McKierman: "Nos enfrentamos a una amenaza más fuerte ahora mismo"
Redacción Madrid. 1 de octubre. El comandante de las fuerzas de la OTAN en Afganistán, el general David McKiernan, manifestó hoy la necesidad de un aumento de la presencia militar en el país asiático "lo antes posible" debido al "incremento en el número de combatientes" que han llegado desde las regiones tribales de Pakistán.
En un discurso en el Pentágono, McKiernan aseguró que el aumento de combatientes ha sido "muy significativo" en relación al del año pasado. "Nos enfrentamos a una amenaza más fuerte ahora mismo, especialmente en el este, donde está la división de Estados Unidos", subrayó.
En declaraciones recogidas por la CNN, el general explicó que este refuerzo "necesario" incluye tanto tropas sobre el terreno como "helicópteros, recursos de inteligencia, logística, transporte y otros".
Hace una semana, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, informó de que un batallón de la Marina llegará a Afganistán en noviembre, mientras que en enero lo hará una brigada del Ejército, pero que no hay más fuerzas disponibles hasta primavera o verano de 2009.
Días antes del anuncio de Gates, McKiernan había solicitado cuatro brigadas más. La diferencia entre la petición y la promesa del secretario de Defensa es de hasta 12.000 soldados.
Por otro lado, el general, que tomó el mando de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) de la OTAN a principios de este año, añadió que su petición de 3.500 militares más para el entrenamiento del Ejército y la Policía afganos todavía está revisándose.
Además, aseguró ser "optimista", aunque de forma cautelosa, en las operaciones que realizan las Fuerzas Armadas paquistaníes contra los talibán y los combatientes de Al Qaeda que se esconden tras sus fronteras, pero señaló que todavía es "probablemente demasiado pronto" para saber si la ofensiva paquistaní en las zonas tribales del norte está teniendo algún efecto en la actividad en Afganistán.
















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


