Montilla, esa lumbrera, dice que la entrada de Rusia en Repsol "no sería un disparate"
Redacción Madrid. 22 de noviembre.
El presidente de la Generalitat y ex ministro de Industria, José Montilla, aseguró hoy que la entrada de la rusa Lukoil en Repsol de entrada "no sería un disparate", aunque puntualizó que dependerá de las condiciones de la operación.
Tras intervenir en el XIII Encuentro de Economía de S'Agaró, Montilla señaló que no está en contra del desembarco de empresas privadas extranjeras en empresas de capital español, pero "dependiendo de las condiciones en que entren".
Hay que recordar que los dos principales directivos de Lukoil están muy vinculados al Gobierno ruso, y en concreto uno de ellos es persona de confianza de Vladimir Putin en materia de energía y de políticas estratégicas.
Destacó el hecho de que el socio de referencia de Lukoil sea una empresa americana importante --opinó que se aleja de la imagen de la Rusia de otros tiempos--, y aseguró que puede haber sinergias entre ambas petroleras.
"Dependerá de elementos que ahora mismo desconozco", aseveró, tras recordar que "no se puede rechazar" sin conocer e insistir en que es un defensor de la economía de mercado.
En el mismo foro, el presidente del Círculo de Economía y consejero delegado de Abertis, Salvador Alemany, se limitó a decir que es pronto para emitir un juicio sobre el interés de Lukoil en Repsol y sobre la posibilidad de que La Caixa venda su paquete en la petrolera si Sacyr se desprende de su participación. Pero recalcó que el Círculo tiene un "perfil liberal".
















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


