Home

Diario YA

Nacionalismo Catasionista Judaico (I)

Daniel Ponce Alegre. Pontificia Academia de CC. Sociales. Hay una rama muy poderosa del nacionalismo pancatalán influenciada desde hace mucho por el pueblo judío, sobre todo por el movimiento sionista posterior a la II Guerra Mundial, que dio lugar, en 1948, a la fundación del Estado de Israel en los territorios palestinos.

Las relaciones entre el catalanis­mo y el sionismo se consolidaron gracias a la amistad del padre de Jordi Pujol con el magnate y  empresario judío David Ten­nenbaum, creador de la Banca Dorca de Olot, germen de lo que fue la futura Ban­ca Catalana, operación que consolidó a Jordi Pujol y su entorno como centro del nacionalismo catalán.

La simpatía hacia el sionismo afecta a militantes de casi todos los sectores del nacionalismo, desde los de Convergencia i Unió (CiU), representantes de los oligarcas financieros, a los laicos y masones del Gran Oriente de Francia, de Esquerra Republicana de Ca­talunya (ERC).

La sim­biosis catalanismo-sionismo ha sintetizado el llamado “catasionismo”. Corriente dominante en el nacionalismo catalán.

La pre­sión del catasionismo consiguió en el 2005 el incremento de las relaciones entre Israel y Cataluña ( suplantando la actividad de Casa Sefarad, Organismo Oficial de la Diplomacia Española ), concretadas tras la reunión de Maragall con Shimon Peres, y en el fomento de la cooperación tecnológica entre Cata­luña e Israel, en especial en las TIC, en seguridad y defensa.

Algunos de los catasio­nistas no pasan de tener ciertas simpatías e identificación hacia la política del Estado de Israel, desarrollando su cometido si­lenciosamente, mientras que otros ejercen violentamente de comisarios políticos de Israel en Cataluña, manipulando y tritu­rando, desde los púlpitos televisivos y los poderosos medios de comunicación que los apoyan, cualquier disidencia hacia la polí­tica de Israel, siendo una destacada: Pilar Rahola.

De los medios más pro-sionistas hay que destacar en primer lugar el periódico Avui, así como La Vanguardia, también receptiva hacia el sionismo. Las radios y televisiones públicas TV3, C33 y Catalunya Ràdio bá­sicamente. También la Fundació Catalunya Oberta es un establecimiento filosionista.
La finalidad de la información de estos medios es crear una corriente de opinión favorable a las políti­cas de Israel y contraria a las luchas de los pueblos árabes. El Centro de Estudios Catalanes realiza estudios y análisis de la situación mundial desde una óptica favora­ble a la estrategia y a la ideología atlantis­ta de la OTAN y de la política del Estado de Israel. El CEEC defiende la invasión de Afganistán por la OTAN como un freno a la “jihad” y por el bien de la seguridad de Europa y Cataluña, manifestando que la agresión de la OTAN es «una opción que puede parecer más “dura” pero que en realidad es simplemen­te más realista». Se alegra de que las cumbres de la OTAN hayan tenido lugar en Letonia, Georgia o Polonia, presentando a los rusos, a su presidente Putin y a su control del gas y el petróleo como enemigos para Europa. Otros artículos del CEEC muestran las opera­ciones de agresión israelíes desde la pers­pectiva sionista, como guerras defensivas frente a la amenaza árabe.
Desde la Revista El Temps, donde escriben entre otros sionistas la ultra Pilar Rahola, se intenta hacer pasar a los agresores como víctimas, como en el reportaje sobre la co­munidad judía dels “Païssos Catalans”, se justifica las matanzas israelíes en el Líbano a raíz de la detención de militares israelíes por Hamás, considerada como “agresión”. También encontramos en el mismo número una en­trevista a la ministra de asuntos exteriores de Israel.

En torno al control de los medios públicos se desarrolla una sorda lucha de los cata­sionistas, que no ha trascendido al público. Vicenç Villatoro, cuando fue responsable de la radiotelevisión catalana, despidió al periodista a Eugeni Garcia, corresponsal en Jerusalén de Catalunya Ràdio. El Co­mité Profesional de la emisora, denunció en un comunicado que el despido se de­bía a «la presión reiterada de la comuni­dad judía en Catalunya, que cuestiona la imparcialidad informativa de la redacción de informativos y de su corresponsal en Jerusalén.».

ERC es uno de los partidos que más está infiltrado por el sionismo, ya desde los tiempos de Pilar Rahola. Dirigentes cata­sionistas como Carod Rovira estaban enfren­tados con otros como Rosa Bonàs y Joan Puigcercós por la política hacia Israel. Las JERC, juventudes de este partido, se han manifestado reiteradamente a favor de la causa palestina, sufriendo incluso repre­sión policial, pero el “lobby” sionista es muy poderoso en ese partido. ERC nunca se ha manifestado públicamente a favor de Palestina y contra la política racista e im­perialista de Israel. Una muestra de la in­fluencia sionista en ERC la podemos ver en el nº 70 (abril-mayo del 2006) de Esquerra Nacional, revista oficial de ERC. En la pri­mera página de este número se entrevista a Jaume Fernández, historiador y militante de ERC, donde explica el balance de unas jornadas sobre sionismo y catalanismo, jornadas en las que participaron Conse­llers de la Generalitat. Según Fernández, que por una “rara” coincidencia también es miembro del filosionista CEEC, en las jor­nadas se denunció al «pensamiento único» contra Israel, «anclado en una posición ideológica heredera de un marxismo tras­nochado».
Cuando Carod Rovira visitó Israel junto con Maragall en mayo del 2005 para reali­zar un homenaje a Yitzhak Rabin, asesina­do por un judío ultraortodoxo, se levanta­ron ampollas en la izquierda solidaria con la causa palestina. El colectivo Palestina Resisteix, recordó a Carod el pasado de Rabin, que al mando de unidades militares realizaba operaciones de limpieza étnica y actos terroristas. Al parecer Carod es simpatizante del Partido Laborista Israelí, y en alguna de sus conferencias electorales para las elecciones autonómicas del 2006 había invitado a varios embajadores en­tre los que se hallaba el de Israel. Bernat Joan, eurodiputado ultranacionalista de ERC, sin declararse sionista, defiende tesis sionistas y norteamericanas cuando “de­nuncia” en su blog el asesinato del Primer ministro libanés Hariri, pro-israelí, como una conspiración de Siria e Irán, países a los que acusa de querer colonizar el Líbano. Para Josep Huguet, exconseller de la Generalitat «en el pensamiento de secto­res radicales del españolismo, los catalanes ocupamos el lugar de los judíos».

Estas y otras consideraciones las he plan­teado, personalmente, a los representantes diplo­máticos del Estado de Israel en España pero sus respuestas siempre han sido de acusar a España de " antisemita ".

Para concluir, aunque la mayoría de grupos extrapar­lamentarios independentistas se sitúan frente a los crímenes sionistas, a los oligarcas judaicos y en defen­sa de la causa árabe, el sionismo también influye en algunas de estas fuerzas políti­cas, en especial ahora en Valencia, donde el objetivo pancatalanista, sionista y judaico se centra.

Toni Xisbert, ex dirigente del Partit So­cialista d’Alliberament Nacional (PSAN), responsable de Acció Cultural del País Valencià identifica judaísmo y catalanismo en un es­crito lleno de manipulación histórica, verdadero homenaje al nacionalismo de sangre: «Los puntos en común con las reflexiones del judaísmo son notables. Una parte importante de nuestro pueblo reclama, como lo reclama una parte im­portante del judaísmo, un hogar nacional propio. Un territorio donde no somos los únicos que estamos. Igual que los ju­díos hemos sido convertidos en minoría en algunas parcelas de nuestra propia tierra por siglos de ocupación. Pero como ellos, hemos vivido ininterrumpidamente desde nuestro nacimiento como pueblo. Tampoco renunciamos a las parcelas donde somos minoría, porque para noso­tros la tierra tiene valor por ella misma, nos identifica y cohesiona.».

Muy clarificadoras declaraciones de un representante del pantacalanismo sionista en Valencia y miembro de las asociaciones de relaciones culturales Valencia - Israel y de Amistad Judeocristiana.

Sobre los lazos de esta red judaica y sionista creada en Cataluña, y que se extiende " al resto de esa ficticia nacionalidad catalana ", lazos administrativos, sociales y religiosos hablaremos, Dios mediante.