Principal

Diario YA

el barbarismo que afirma un presunto “derecho a decidir”

Navarra, ¿Foral y Española?

Fernando Baquero y Javier Barraicoa

Tras la inesperada debacle electoral sufrida por los partidos políticos de centro-derecha y socialista del navarrismo sociológico –al menos para los observadores menos atentos a una lenta pero constante tendencia al alza y las distorsiones generadas por la irrupción del neo-comunismo podemita- la convocatoria de elecciones generales para el próximo 20 de diciembre ha acrecentado la ansiedad en dichas formaciones, así como la de su electorado; a la par de envalentonar en sus ya de por sí altas expectativas de separatistas y radicales. De hecho, si se confirma la coalición al senado de Geroa Bai (separatistas nucleados en torno al minúsculo PNV regional), EH Bildu (herederos de los amigos de los terroristas) e Izquierda-Ezkerra (la Izquierda Unida autóctona más los trotskistas recalcitrantes), incluso sin la dudosa incorporación de Podemos, podría alcanzarse, por primera vez en la historia, una mayoría de senadores navarros de cariz separatista.

De ahí que UPN, fuerza hegemónica del navarrismo, y el Partido Popular, irrelevante en la Comunidad Foral, estén calculando, y mucho, la conveniencia táctica de una coalición y sus derivaciones numéricas. Pero, a pesar de la atmósfera de derrotismo, desmovilización y sentimiento de orfandad que arrastra el navarrismo de base en los últimos meses –todavía no repuesto del shock provocado por el acceso a la totalidad de centros de poder institucional de los separatistas y populistas- empiezan a vislumbrarse algunos indicios de una reacción social ante tamaña situación.

De este modo, con anterioridad a las elecciones del pasado 24 de mayo, diversas personalidades y asociaciones iniciaron la andadura de Sociedad Civil Navarra (SCN); entidad que ha denunciado, con especial urgencia, por rupturista y generador de innecesarias tensiones colectivas, la propuesta a debatir en un pleno monográfico del Parlamento Foral acerca del barbarismo que afirma un presunto “derecho a decidir”; antesala de un proceso de unión a Euskadi en el marco de la denominada “construcción nacional vasca” en sus diversos frentes (político, cultural, lingüístico, asociativo, económico). Una iniciativa, la de esta joven y todavía vacilante SCN, que, acaso, señala que la propia sociedad navarra es la que quiere empezar a marcar la agenda política; rompiendo la rutina perversa que la partitocracia ha practicado a lo largo de estas décadas a espaldas de la ciudadanía. Pero ha sido este pasado fin de semana cuando, de la mano de la Fundación Leyre, quien cuenta con una larga práctica en la “batalla de las ideas”, se ha reunido un variado conjunto de activistas, políticos, intelectuales y ciudadanos corrientes; todos ellos movilizados ante la deriva política e institucional de Navarra.

El viernes 23 se iniciaron estas jornadas de encuentro y reflexión con la conferencia de Ernesto Ladrón de Guevara titulada “Educación o adoctrinamiento nacionalista”. Este veterano escritor alavés fue, entre otras responsabilidades, Delegado Territorial de Educación en Álava de 1986 a 1990. Planteó que así como en 2003 -cuando encabezaba el alavesismo político- pronunció una conferencia en Pamplona titulada “Álava como Navarra”, bien pudiera definirse la situación que atraviesa la Comunidad Foral en orden inverso al citado: “Navarra como Álava”. No en vano, el ponente describió la metodología seguida en la implantación social e institucional del separatismo en Álava, merced, especialmente, a una calculada política cultural centrada en la euskaldunización de la masa escolar; siempre con una perspectiva de hegemonía social y no de mejora en los rendimientos y capacidades del alumnado.

Pero, a diferencia de la experiencia alavesa, en Navarra buena parte de ese trayecto ya se ha recorrido, a pesar incluso de la resistencia de los diversos gobiernos navarristas. De modo que la aceleración del proceso es incuestionable. Así, es previsible el chantaje que sufrirá la enseñanza concertada para la implantación de líneas educativas en euskera y un mayor intervencionismo –todavía- de orientación estatalista. Raúl González Zorrila habló acerca de “Información, desinformación, intoxicación”. Como director de un digital de referencia regional e innovación técnica –nos referimos a La Tribuna del País Vasco- transmitió al auditorio sus experiencias en el cambiante mundo de los medios de comunicación, especialmente en la prensa escrita que viene sufriendo un declive casi imparable, y el impacto de Internet y redes sociales. Insistió en la imprescindible libertad en que debe desenvolverse el trabajo de los profesionales de la información, como regla básica de higiene democrática, y su incompatibilidad con las políticas de subvenciones directas o indirectas de las que los separatistas también son expertos.

En la primera ponencia del sábado 24, el jurista y experto en finanzas Jaime Azcona habló de los retos de Navarra frente a los riesgos de la Economía de la Globalización, la situación financiera del Gobierno foral y demás administraciones públicas, sus expectativas ante la crisis y la repercusión del escándalo Wolkswagen. El profesor, historiador y escritor Javier Barraicoa explicó a los asistentes la experiencia de una sorprendente e innovadora iniciativa cívica de resistencia catalana ante los totalitarismos separatistas: Somatemps. Presentó, por otra parte, un cómic formidable dirigido a los entusiastas del género y a los jóvenes: Cataluña.

La Historia. La comida, que disfrutó buena parte de los asistentes, culminó con una tertulia centrada en las experiencias en la red de redes de dos jóvenes activistas en estas herramientas de la comunicación tan presentes en la vida de las nuevas generaciones. Es el caso de Carlos Jordán quien, por expresarse libremente en las redes frente a la demagogia y la mentira de los separatistas, ya se ha ganado una denuncia penal del mismísimo Gobierno de Navarra liderado por la generalmente presentada como moderada -pero amiga de los terroristas y experta en circunloquios propios de reservas infectos de equidistancia moral- Uxue Barcos.

El historiador cántabro Jesús Lainz explicó, ya en la primera sesión de la tarde, “La ingeniería ideológica de los separatismos”; basada en la mentira, la falsificación histórica y la manipulación de las mentes. Pero siempre con el concurso de unos gobiernos nacionales incapaces de comprender la verdadera naturaleza separatista de los “nacionalistas”, cuando no expresamente compinchados en comunes y bastardos intereses cortoplacistas. La séptima sesión consistió una mesa redonda en la que compartieron experiencias representantes de diversas iniciativas cívicas surgidas ante la necesidad de afrontar retos muy precisos. Es el caso de los veteranos Vecinos de Paz, de Berriozar, ante el asesinato de su vecino el subteniente del Ejército español, D. Francisco Casanova. Además, Maribel Vals nos habló de su participación en la vida local desde una perspectiva no partidista, popular y pacifista.

Un joven amigo de Navarra Resiste habló de la acción callejera: pancartas, pegatinas, fanzines, redes sociales…; unas experiencias inéditas para las “juventudes” de unos partidos navarristas casi por completo ausentes en barrios y pueblos en doloroso contraste con la militancia paramilitar e hiperactiva de las múltiples plataformas separatistas. Nieves Ciprés, pionera del digital Navarra Información, y protagonista a su vez de múltiples batallas en el seno de las organizaciones del centro-derecha, transmitió sus experiencias en los medios y en la propia política partidaria.

Por último, Fernando Vaquero, por la Fundación Leyre, habló de la trayectoria de la entidad organizadora del evento, de sus difíciles relaciones con instituciones y partidos y de la importancia de la labor metapolítica, en la conformación de las mentalidades, previa al cambio político. Si algo compartieron estos representantes de la vida asociativa navarra, caracterizada por el altruismo y el voluntarismo, así como por todos los ponentes y los asistentes que, en elevado número tomaron la palabra en las diversas sesiones, es en la necesidad de que la sociedad se rearme, asuma su protagonismo, teje nuevos instrumentos comunitarios asociándose en la defensa de sus proyectos de vida y legítimos intereses frente a los totalitarismos en ciernes y las intromisiones de los estatismos socialdemócratas; ya sean de centro, izquierda o neo-comunistas.

Otra coincidencia argumental de algunos de los ponentes es que el verdadero debate “identitario” no radica en la exacerbación localista, sino en el recambio de población autóctona europea por contingentes procedentes de Oriente Próximo y, especialmente, del norte de África; paradoja que, también eludida por los separatistas e incluso fomentada en su rechazo a “lo español”, será fuente incuestionable de futuras crisis y bolsas de conflictividad social.

Las jornadas finalizaron con la lectura, por parte del profesor y escritor Pascual Tamburri, de las conclusiones provisionales de estas jornadas, elaboradas a partir de las aportaciones de sus participantes; desde la convicción de que Navarra seguirá siendo Foral y Española o no será.

De igual modo que España sin Cataluña y/o Vascongadas es incomprensible, y viceversa, una Navarra desvinculada de la Hispanidad sería víctima de nuevas y más refinadas violencias; de las que el terrorismo ha sido su expresión más evidente y sangrante, pero no menos perversa que otras técnicas más sutiles que persiguen igualmente la instrumentalización total de las existencias al servicio de una ideología y movilización totalitarias. Este encuentro de otoño, celebrado en un céntrico y moderno hotel pamplonica y cuyos organizadores titularon provocativamente “Navarra, ¿Foral y Española?”, supone una novedad que, desde esta redacción, animamos se renueve y multiplique; más cuando es la libertad y el estilo de vida de todo un pueblo los que están en juego.

Fuente: InfoLeyre.

Etiquetas:Fernando BaqueroJavier Barraicoanavarra