Neil Young, un huracán en San Sebastián
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Norberto de la Mata. 2 de junio. Tras su exitosa actuación en Barcelona, el músico canadiense estuvo este domingo en el velódromo de Anoeta de San Sebastián, donde concedió un concierto un poco más largo (dos canciones más), eso sí, con la misma intensidad que regaló en la ciudad condal. Se despidió de nuestro país por este año, cogiendo, como dice en su canción “Thraser”, su maleta y su billete de ida hacia Francia, próxima parada de su gira europea, segunda parte del tour de presentación de “Fork In The Road”.
La selección musical fue, como era de esperar, similar a la del Primavera Sound, sólo modificada con la introducción de auténticas joyas de su amplio repertorio. La culminación del show fue perfecta, con la inclusión de una de sus canciones más emblemáticas, “Like A Hurricane”, que sustituyó a las habituales versiones de “A Day In The Life” de The Beatles y “All Along The Watchyower” de Bob Dylan. Además, incluyó la intimista “Goin’ Back”, de su “Comes A Time”, otra de sus majestuosas obras de los años 70, época en la construyó su mito. También obsequió al público con “Just Singing A Song”, obra cumbre de su último trabajo de estudio. Como el año pasado en el madrileño Rock in Rio, animó al respetable con su lado más country, con “Get Back To The Country”, incluida en “Old Ways”. El resto del set list fue el mismo de Barcelona, sólo faltó “Are You Ready For The Country?”.
Ahora, con su Electric Band como compañeros de viaje, Young afronta dos meses de duro trabajo, que culminarán el 27 de junio en Londres. En España, sus seguidores, padres, hijos e incluso nietos, esperan sus poderosos y siempre refrescantes rasgueos sobre su Gibson Les Paul, sus pictóricas y emotivas letras. A sus 63 años, el viejo Neil sigue obsequiándonos con su maestría, agrandando su mito, una leyenda desconocida por muchos.
















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


