Piden a los supermercados que den las sobras a los más pobres
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Redacción Madrid. 31 de marzo.
En una situación desesperada se debe encontrar una persona cuando no tiene alimentos para comer y le toca ir a los contenedores de basura para echarse algo a la boca, aunque esté caducado o putrefacto. Esta práctica se da cada vez más en paro por la actual crisis económica, una situación que preocupa a las autoridades ya que puede provocar problemas sanitarios, informa Periodista Digital.
Para evitar este tipo de conductas, que pueden dar lugar a intoxicaciones dado que muchos de los alimentos están caducados o en mal estado, la concejalía de Sanidad de Valencia ha decidido pedir ayuda a los supermercados y restaurantes.
Así, la concejala de Sanidad, Lourdes Bernal, se reunirá en los próximos días con representantes de estos locales para que donen a comedores sociales la gran cantidad de comida que desechan cada día sin que haya caducado aún.
Desde la Asociación de bares y restaurantes de Valencia han sugerido la posibilidad de proporcionar a la gente tikets de comida (que suministrarían estos mismos locales) para que, los más necesitados, puedan alimentarse sin riesgo.
Asimismo, el vicepresidente de esta asociación, Emiliano García, ha explicado que "hay muchos bares y restaurantes que a parte de donar comida, dan parte de la recaudación para otras causas como la parálisis cerebral".
No es un hecho aislado
No obstante, Valencia no es la única ciudad donde se está produciendo este fenómeno. En otras ciudades hay numerosas colas en las puertas traseras de los supermercados para intentar recoger la comida y latas que ya no pondrán a la venta.
De hecho, a principios de marzo pasado, el Gobierno canario acordó con la Asociación de Supermercados de Canarias (Asuican) repartir los alimentos sobrantes de los establecimientos entre las personas que más lo necesiten, el mismo día o el día después de que sean retirados de los expositores.
















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


