Pyongyang denuncia que libros de texto nipones describen las islas Dokdo como parte de Japón
El Gobierno norcoreano denunció hoy la aparición de las disputadas islas Dokdo como parte de Japón en los libros de texto de las escuelas niponas como una provocación contra todos los ciudadanos coreanos, realizada por "reaccionarios" en flagrante violación de la soberanía nacional.
Pyongyang responde así al nuevo manual para el profesorado realizado el lunes por el Ministerio de Educación japonés, y que incluye a estas islas --situadas en la parte más oriental de Corea del Sur-- como parte integrante de Japón, en lo que supone la primera declaración oficial de Tokio sobre su supuesta propiedad de la isla.
En su editorial, la página del Gobierno norcoreano Uriminjokkiri (Por nuestra misma nación) tachó esta presentación "de provocación", en un artículo titulado "Se renueva el plan japonés para apropiarse de las Dokdo. "Reaccionarios japoneses, en su último manual, han decidido escribir que su estudiantes tienen que fortalecer su conocimiento de los territorios y de los dominios. A partir de 2012, los libros de texto japoneses describirán las Dokdo como territorio japonés", anunció.
"Es una provocación política hacia todos los coreanos y una violación de sus derechos soberanos", prosiguió el medio. "No podemos dejar pasar el hecho de que los reaccionarios japoneses han intensificado recientemente sus planes para distorsionar la historia, obsesionados como están por apropiarse de las islas", añadió la web, recogida por la agencia de noticas surcoreana Yonhap.
El Gobierno norocoreano criticó especialmente al presidente surcoreano, Lee Myung-bak, por congraciarse con Japón, "su mortal enemigo". "Lee ha rendido tributo al Rey Japo: le ha llamado Señor de los Cielos", criticó el editorial.
Las islas fueron invadidas por Japón al final de la guerra ruso japonesa de 1905, y el sentimiento anti-japonés todavía pervive en ciertas partes de Corea, donde las generaciones más ancianas recuerdan la época colonialista japonesa desde 1910 a 1945.
















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


