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Diario YA


 

“No me gustan las mentiras porque al final duelen más que la verdad. Ni las verdades a medias porque lastiman igual que una mentira” Eduardo Alighieri

Resulta vomitivo como el Gobierno nos oculta ladinamente la verdad

Miguel Massanet Bosch.
Es evidente que Podemos, este grupo del bolivianismo comunista que, siendo una minoría pretende gobernar España, chantajeando o con el beneplácito oculto del señor P.Sánchez, está convencido de que representa al republicanismo español olvidándose de que, en España, cuando hubo una república, como fue el caso de la 1ª de ellas, estuvo representada por fuerzas políticas de la izquierda pero también por otras que representaban al conservadurismo de derechas, como sucedió en la 2ª República de 1931, en la que estuvo el grupo de la CEDA del señor Gil Robles. Claro que ellos, los de izquierdas, lo que tienen en mente es el gran fraude de la 2ª, en las votaciones de febrero de 1936, aquella en la que el Frente Popular se adueñó del poder e implantó, a la fuerza, sus extremismos totalitarios. Vino el levantamiento del 18 de julio de 1936 y, con él, la desaparición de la República. No olvidemos a republicanos ilustres que tuvieron que renegar de ella ante las atrocidades y actos de deleznable incivismo y comportamientos criminales de algunas facciones más radicales que formaban parte de aquella república que salió del gran pucherazo de febrero de 1931. Entre los que renunciaron a sus puestos de diputados de las Cortes Constituyentes, aparte de don José Ortega y Gasset (un acérrimo antimonárquico que luchó por la implantación de la II República) hubo otros menos conocidos que siguieron su ejemplo, por ejemplo, Alfonso García Valdecasas, Vicente Iranzo, José Pareja y Manuel rico Avelló entre otros, que no quisieron ser cómplices de un régimen revanchista y criminal como aquel que represento aquella nefasta república de huelguistas y criminales.
Ellos, los comunistas y socialistas, quisieran revivir aquella república en la que las derechas fueron apartadas del poder de manera violenta y, en consecuencia lo que pretendía con toda la fuerza, el gobierno, es que quedara en manos de izquierdistas como Azaña,  Largo Caballero, Prieto y demás miembros de aquel sanedrín filocomunista, que permitieran que sindicatos radicales del partido socialista, del separatismo catalán, de la FAI y de la CNT, se convirtieran en los verdaderos ejecutores de una política de eliminación, en el peor sentido de la palabra, de todos aquellos curas, profesionales, católicos, personas de derechas y burgueses que, según su particular forma de entender, constituían un peligro para sus propósitos liberticidas o formaban parte de aquellos que debían ser depurados por aquellos que tenían con ellos conflictos personales, rencores o, simplemente, porque pertenecieran  a una clase social más elevada o elitista a la que se le atribuían todos los males y la pobreza de las clases trabajadoras.
Ahora hemos entrado de nuevo en una fase en la que el protestar contra los intentos de totalitarismo se ha convertido en algo perseguible y así vemos como desde el CGPJ se intenta amordazar a ciertos jueces que, desde las tertulias y los artículos de periódicos, expresan su desacuerdo con estos actos del Gobierno encaminados a hacerse con el control de los tres poderes del Estado. Si una parte de los encargados de impartir Justicia no estuvieran mediatizados por estar subordinados a las decisiones gubernamentales, como es el caso de los fiscales cuya Fiscal General es una ex¬¬¬-miembro del actual Gobierno, conocida por su ideas extremas y su tendencia a seguir las indicaciones de su ejecutivo o, como ocurre con los abogados del Estado, a las órdenes directas del Gobierno o lo que hace referencia a la elección de jueces y magistrados, si en lugar de que se llevara a cabo a través del CGPJ, cuya reforma intentan ahora los socialistas y comunistas  que se lleve a cabo para así hacer que dependa de ellos y poder mangonear en cuanto a las personas que debieran formar parte de él, con lo que tendrían garantizado el control absoluto de los poderes fundamentales en toda nación.  Sin el menor disimulo se está promocionando un nuevo régimen, para sustituir a la monarquía parlamentaria, soslayando la Constitución para intentar provocar la renuncia del Rey y abolir la monarquía, no para establecer una República según el modelo francés, alemán o norteamericano, sino según las que existen en Venezuela y Bolivia, donde el poder de sus presidentes de izquierdas se ha convertido en omnímodo.
Y con éstas volvemos a lo mismo de siempre, de nuevo el soberanismo catalán vuelve a la carga con la pretensión de que se promueva una amnistía que evite que los delincuentes encarcelados por el tema del 1 de octubre del 2017, tengan que solicitar el indulto, algo que les parece inadmisible a los independentistas que siempre han considerado que tenían derecho a aquella insumisión; ni tampoco que  el Gobierno tenga que recurrir a modificar las penas y la calificación jurídica del delito de sedición algo que, evidentemente, está levantando ampollas en ámbitos judiciales españoles y también en las instancias europeas que ven con preocupación una intervención del gobierno encaminada a entremeterse en ámbitos de la Justicia que le son ajenos o, al menos, deberían serlo.
Pero veamos cómo la señora Mª Jesús Montero, ministra de Hacienda, reprocha a los de Podemos que filtren sus discusiones en el Consejo de Ministros y sus claras y continuas discrepancias con los socialistas, especialmente con la parte económica del PSOE, en el Gobierno. Y es que están acostumbrados en ocultar los problemas, sus errores, sus metidas de pata, sus incapacidades y falta de preparación al pueblo; a mentir continuamente con una facilidad que dejaría como un paladín de la verdad al muñeco Pinocho, temerosos de que quienes los vienen votando se den cuenta del engaño al que vienen siendo sometidos que, cualquier filtración de lo que sucede en los consejos de ministros a la señora Montero le produce escalofríos y, por ello, les pide “discreción”. Están tan acostumbrados a mentir en todo lo que creen que les puede perjudicar ante los electores que, el sólo hecho de que trasciendan los enfrentamientos dentro de los miembros del ejecutivo, les causa pavor. ¿Discreción, señora ministra? ¿ Y dónde dejamos la transparencia que el gran miembro de la orden del engaño, el señor Pedro Sánchez, vocablo que no se cansa de repetir cuando proclama las excelencias de su mandato y lo “malos” que son aquellos que le recriminan que está conduciendo a España a la peor de sus etapas económicas y sociales.?
En realidad estamos ante uno de los engaños más descarados. Es obvio que el señor Iglesias está chantajeando a Sánchez para seguir apoyándolo, pero tampoco es cierto que el Presidente se encuentre demasiado molesto con el descaro, la insistencia, las protestas y las acusaciones que el líder de los comunistas en España se dedica a hacer en contra de la monarquía y su defensa de implantar cuanto antes la república bolivariana en nuestra nación, cuando consiga derrocar al actual monarca, el rey Felipe VI, contra el cual están dirigidas las acusaciones que se refieren a Juan Carlos I pero que, indirectamente, le sirven para socavar el aprecio por la monarquía que muchos ciudadanos actualmente todavía sienten.
Y una referencia a la reacción de algunos articulistas separatistas a la sentencia del TS a cerca del respeto debido a la bandera nacional, atendiendo a lo que desde los tribunales europeos se consideró como intolerable. Contrariamente a lo que han venido a proclamando por  las izquierdas y, cómo no, los separatistas catalanes, el TC ha resuelto que la quema, o el intento de hacerlo, de la insignia nacional no está protegido por  la libertad de expresión. Ahora, La Vanguardia y una parte de la prensa catalana, parece que se encuentra molesta por esta decisión del TC y, en cambio, cuando Estrasburgo, en una de estas resoluciones a las que nos tienen acostumbrados, unos jueces que no tienen ni idea de lo que está sucediendo en España, consideraron que era sólo un modo de llamar la atención hacia la causa catalana, sí estuvieron encantados de la vida porque era una manera de molestar a los que somos españoles. No sabemos lo que hubieran dicho si se hubiera tratado de una quema por un ciudadano francés de la bandera de nuestros vecinos del norte. No hablan del rechazo del recurso presentado por el señor Junqueras respeto a la decisión de la Eurocámara de  dejar vacante su escaño. Un claro fracaso del separatismo. Y otro caso en el que el señor Otegui, este sujeto que se ha salido de rositas por todos los actos criminales que cometió y cuyo castigo eludió gracias a las componendas con los gobiernos de Izquierdas, que han encontrado en él un apoyo para llevar adelante sus políticas en contra de España y su unidad. Ahora, que desde el Tribunal Europeo de Derechos Humanos decidieron que se repitiera el juicio por estimar posible parcialidad en uno de los jueces, el que fue quien recurrió la sentencia del tribunal español ante el organismo judicial europeo, se queja y estima que es un acto de venganza del TS que, según sus propias palabras, lo que quiere el TS es “desestabilizar la escena política española”  ¡no se pone chulo ni nada este etarra de mala memoria, como si de él dependiera el porvenir de la nación española! ¡Tendrá cara el desgraciado!    
Pero no podemos dejar de aludir a un sujeto que se está ganando la merecida fama de maleducado, quisquilloso, resentido, mal hablado, radical y merecedor de que se le respondiera con menos corrección y con más franqueza, dado su intento evidente de aprovecharse de su dolencia, muy lamentable, pero de la que nadie tiene la culpa ni está obligado a soportar sus exabruptos de resentimiento sólo porque ocupe su escaño en una silla de ruedas. Si entró voluntariamente en el Parlamento debió de asumir que sería tratado como cualquier otro de los miembros parlamentarios y no esperar que se le diera un trato especial por su enfermedad. El señor Echenique ya hace tiempo que debiera de haber sido expulsado de la cámara de representación popular por su carácter irascible, sus modos violentos y su sectarismo y falta de respeto por el resto de parlamentarios que tienen la desgracia de tener que aguantar sus violentos modales. La presidenta de la cámara, tan propicia a dejar que las izquierdas se extralimiten en muestras de mala educación y de desprecio por la oposición de derechas, haría bien en impedir que este sujeto pudiera seguir ofendiendo a diestro y siniestro, llamándole la atención y, si procediera, expulsándolo de la cámara.
O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, vamos viendo cómo cada día que pasa se están produciendo muestras más evidentes de que el bloque de las izquierdas va evolucionando hacia un cambio de régimen que tiene toda la pinta de querer imitar al venezolano. Y una frase para meditar: “La sola idea de que una cosa cruel puede ser útil, es ya de por sí inmoral” Marco Tulio Cicerón. ” Oído al parche, defensores de la eutanasia.