Rusia presume de unidad nacional
Redacción Madrid. 4 de Noviembre.
El presidente ruso, Dimitri Medvedev, ha pronunciado un discurso en el Kremlin con motivo del Día de la Unidad Nacional en el que destacó la unidad nacional como garantía para el desarrollo del país y subrayó su importancia en un año que 'no ha sido de los más fáciles' para Rusia.
La fiesta, instituida en honor a la hazaña del pueblo ruso que, dirigido por Minin y Pozharski, liberó Moscú en 1612 contra los invasores polacos y lituanos, se celebró por primera vez el 4 de noviembre de 2006, después de que fuera instituida en diciembre de 2004 por el entonces presidente Vladimir Putin.
"Kouzma Minin y Dimitri Pojarski, que se colocaron a la cabeza de las milicias populares, eran patriotas verdaderos. Su coraje, su capacidad para unir al pueblo y su fidelidad a la Patria determinaron la suerte de nuestro país como Estado independiente, autónomo y fuerte", dijo Medveded, dirigiéndose a una audiencia integrada por representantes de ONG, organizaciones culturales, científicos y prominentes expatriados rusos, informa RIA Novosti.
"El amor a la Patria y el parentesco moral profundo nos unen con nuestros antepasados. En su instar, continuamos reforzando la unidad de nuestra sociedad, porque comprendemos que la unidad nacional es una garantía del desarrollo del país por los años y las décadas venideras", aseguró. La unidad "es tanto más indispensable en este período cuando el Estado y la sociedad atraviesan dificultades ", prosiguió.
"Para Rusia, este año no ha sido de los más fáciles. En este período de pruebas militares, políticas y económicas, hemos sentimos vuestro apoyo, vuestro amor verdadero a Rusia y a la gente que vive y trabaja aquí. Esta unidad vale mucho", resumió.















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


