Tropas de asalto pakistaníes atacan refugios milicianos islamistas
Redacción Madrid. 24 de agosto.
Tropas de asalto y helicópteros de combate paquistaníes atacaron esta noche los refugios de milicianos islamistas en el valle de Swat, después de que los últimos enfrentamientos en esta conflictiva región paquistaní dejaran 50 guerrilleros y 10 soldados muertos en las últimas 24 horas.
"Todavía sigue el enfrentamiento. Hemos atacado y destruido cerca de 40 búnkeres de milicianos y un campo de entrenamiento", explicó el portavoz militar en la región, mayor Nasir Alí. "Tenemos informes confirmados de que 50 milicianos han muerto, mientras 10 de nuestros soldados fueron hechos mártires", añadió, precisando no obstante que el número de guerrilleros muertos podría aumentar en las próximas horas.
Mientras, la población civil es incapaz de salir de la región, y su libertad de movimiento ha quedado severamente restringida. "No podemos huir: por un lado está el toque de queda y, por el otro, los milicianos nos emplean como escudos humanos cuando nos atacan. ¿Qué podemos hacer?", se preguntaba el residente de Mingora --la principal ciudad del valle--, Kaishat Bacha.
Ayer, al menos 49 personas perdían la vida en los incidentes violentos registrados en el conflictivo valle, en el noroeste del país.
Por un lado, al menos 35 milicianos y cuatro soldados fallecían en un enfrentamiento tras una emboscada, después de que un atentado suicida acabara con la vida de al menos ocho agentes de Policía en una comisaría de la misma región. A todo ello, hay que añadir otro ataque con bombas contra un puesto policial en Barikot, que ha matado a dos civiles.
El enfrentamiento que se cobró la vida de los 35 milicianos tuvo lugar a primera hora de ayer, después de que un terrorista suicida talibán empotrara su coche bomba contra una comisaría en el valle, donde hallan refugio elementos criminales y guerrilleros talibán que cruzan la cercana frontera con Afganistán. Posteriormente, una patrulla militar resultaba emboscada por milicianos, lo que derivó en un intenso combate.















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


